lunes, 20 de febrero de 2012

Una vida de libro (el micro de la quedada del sábado)



Ansioso por salir, su madre dio a luz en la Biblioteca Nacional. Al crecer rodeado de novelas, revistas, manuscritos, e incunables, sus primeros recuerdos siempre los asoció al olor del papel y de la tinta. Con dieciséis años comenzó a trabajar en la Cuesta de Moyano, después estudió Biblioteconomía e incluso escribió varios libros. Tras conocer a Lolita en la Feria del Libro se mudaron a vivir juntos a la calle Libreros. Allí falleció ayer abrazado a un facsímil de El Quijote; justo a esa hora el telediario anunciaba que el libro electrónico superaba en ventas al de papel.


P.D. Este fue el micro "tuneado" que leí en la Segunda Macroquedada Microrrelatista. Le tocó a Arte Pun.  


lunes, 13 de febrero de 2012

La vida en dos rayas



Conchi y Javier eran envidiados por todos. Llevaban cinco años casados, se querían, vivían en una zona lujosa, tenían trabajos inmejorables y amigos de los de verdad. Sin embargo nadie conocía su secreto: buscaban como obsesos una raya para poder ser plenamente felices. Desde hacía tiempo, la necesidad de encontrarla dificultaba sus relaciones y les creaba un vacío que les iba separando. Mes tras mes esperaban el ansiado día en el que repetían el ritual: Conchi, recién levantada, entraba al baño y Javier esperaba nervioso. La expectación acababa cuando ella salía desencajada y sin haber visto la segunda raya.


jueves, 9 de febrero de 2012

Calvario



Aquel cuerpo fofo y velludo, que me perseguía con lascivia, era el mismo que entraba en éxtasis cuando se arrodillaba para rezar. Sus dedos huesudos que fotografiaban mi cuerpo desnudo, aún por madurar, eran los mismos que hojeaban las páginas amarillentas de la Biblia. Aquellas manos sudorosas que cada noche recorrían cada centímetro de mi piel aterrada, eran las mismas que después me ofrecían la hostia para limpiar mis culpas. Mi cuerpo, mis dedos, mis manos, que antes pedían perdón por sentirse sucios, aunque eran inocentes, hoy rebosan alegría al verlo tirado como un perro, porque se saben culpables.


P.D. La foto está tomada por la zona de Embajadores.

lunes, 6 de febrero de 2012

La cuesta



Las dos hipotecas, la letra del coche, el teléfono fijo, el móvil, el colegio de Saúl, la luz, el gas, el agua, la cola del paro... Todo esto dejó de importarle cuando los niños de San Ildefonso sacaron las bolas del sorteo del Niño. Comparó los cinco números con los de su décimo y supo que era el momento tantas veces soñado. La cuesta de enero, por primera vez en mucho tiempo, dejó de tener importancia para él. Decidió que esta vez la tomaría hacia abajo, eligió la pendiente más empinada que encontró y se lanzó. Ayer le enterramos.

lunes, 30 de enero de 2012

Fe


Aún no llevaban el año juntos, cuando ella comenzó a percibir síntomas de que algo no iba bien. Primero fue la falta de comunicación, después comprobar el desinterés que él mostraba por todo y esa sensación extraña cuando la miraba como si fuera a traspasarla. Luego llegaron los golpes incontrolados y repetitivos y por último, su rigidez ante sus abrazos. Aunque sus amigas la compadecen y a veces se le escapa alguna lágrima, no tiene tiempo para lamentaciones y sólo piensa en él. Quizás nunca lleguen a entenderse pero mientras exista una remota posibilidad seguirá peleando por su hijo.


viernes, 27 de enero de 2012

Dos antologías de microrrelatos se acuerdan de "En 99 palabras"




Acabo la semana con un poco de autobombo, que de vez en cuando tampoco está mal. Aprovecho esta entrada para comentaros que acabo de enterarme de que el escritor mexicano José Manuel Ortiz Soto ha elegido uno de mis microrrelatos "Los pecados del viajero" (pag. 79) para formar parte de la antología titulada "De viaje" en la que aparecen 117 autores, con sus respectivos micros, acompañados de los dibujos de Juanlu.
Pincha aquí para leer "De viaje" 


Esta alegría se suma a la que recibí hace unos días cuando la revista Internacional Microcuentista también publicó otro microrrelato mío, en este caso era "Recuerdos de la feria" (pág. 59), en la antología titulada "Grandes Microrrelatos 2011"
Pincha aquí para leer "Grandes Microrrelatos 2011" 


Aunque la mayoría de los que visitáis el blog conocéis de sobra estas dos recopilaciones de microrrelatos os dejo el enlace a ambas para aquellos que estáis menos metidos en todo este mundillo.


lunes, 23 de enero de 2012

Semillas muertas


Lo intentaba cada primavera, ignorando las burlas conyugales, pero había perdido su mano con las flores, nunca conseguía hacerlas brotar. Quizás las risas de Antonio desaparecerían si intuyera que, siendo muy joven, Ana trabajó en un cortijo donde se enamoró de las plantas y del propietario. El gesto se le torcería al descubrir que cuando consiguió que tanto las plantas como su vientre florecieran, fue despedida. Las risas se volverían lágrimas si supiera que la obligaron a perder su fruto en condiciones humillantes. Y se transformarían en odio si conociera que ni el jardín ni ella germinarían nunca más.


P.D. La foto está tomada por la zona de Malasaña.

lunes, 9 de enero de 2012

Capítulo 15 de Cienmanos: La Procesión de la Buena Muerte



Aunque la mayoría de los que leéis este blog ya conocéis el proyecto, os dejo con el capítulo 15 de la micronovela conjunta "Cienmanos" que me ha tocado a mí escribir. La ilustración que acompaña al texto es de Isabel Garmon.





La Procesión de la Buena Muerte
Paula tomó las manos de Sebastián y comenzó a acariciarlas tímidamente, apenas le conocía pero no soportaba verlo llorar. En ese momento comprendió que los brebajes, las cuartillas y los saltos en el tiempo carecían de importancia; cada vez tenía más claros cuáles eran sus sentimientos y había llegado el momento de mostrarlos. Pensó un instante en Bruno y supo que él lo entendería. Se aproximó hasta Sebastián y con una mezcla de miedo y ternura lo besó. Al principio él no reaccionó, pero después hizo suyo ese beso y durante los siguientes minutos la única química que hubo en aquel café fue la que surgió entre ellos. 

Terminados los besos y las caricias pagaron la cuenta y salieron a la calle. Nada había cambiado allí fuera: los soportales de la plaza, el Ayuntamiento, el conde Ansúrez… todo seguía igual, pero Paula notaba un encanto especial, que nunca antes había percibido, en todo lo que les rodeaba. Cogidos de la mano tomaron la calle de Santiago y se encaminaron, en silencio, hacia la casa de Emilio; ya habría tiempo para otros asuntos más íntimos. Sin embargo no iban solos, tras sus pasos se fue formando una pequeña procesión. A muy pocos metros caminaban dos hombres enfundados en unas largas gabardinas negras y algo más atrás una sombra encorvada, apoyada en un bastón, trataba de no perder el paso. Cuando Paula y Sebastián llegaron a la altura del cruce con la calle Atrio de Santiago los hombres de las gabardinas les abordaron. Apenas hubo tiempo para la sorpresa. Primero unos gritos ahogados y segundos después dos disparos, terminaron con la tranquilidad de aquella noche fría de noviembre. 

Ilustración de Isabel Garmon 
Texto de Miguel Ángel Molina

sábado, 7 de enero de 2012

La fiesta de las rebajas



Ni Navidad, ni Nochevieja, ni Reyes, su fecha era el siete de enero. Ese día se pintaba, se ponía su mejor abrigo y se lanzaba a las rebajas. Era la que mejor daba los codazos, revolvía la ropa como nadie, comparaba metódicamente los precios con los apuntados en días anteriores y se probaba todo. Al atardecer regresaba orgullosa del conjunto de braga y sujetador comprado por cinco euros. Era suficiente. Desde que su Paco la abandonó sólo le quedaron deudas y soledad; las rebajas eran el único día en el que podía sentirse como una más entre las demás.



martes, 3 de enero de 2012

¿Feliz año nuevo?



Cuando el reloj de la Puerta del Sol da la última de las campanadas los gritos y cohetes, que invaden las calles, retumban con estrépito en la casa de los Domínguez. En contraste con esta algarabía los tres miembros de la familia brindan, casi en silencio, por la llegada del nuevo año. Poco tienen que ver los deseos que cada uno de ellos pide antes de cada brindis. Esa disparidad contrasta con la unanimidad existente entre sus eternos invitados: las lágrimas del niño y los moratones de la madre sólo anhelan que el nuevo año acabe lo antes posible.

Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda  #HistoriasdelCamino Los otros caminos Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalb...