viernes, 27 de mayo de 2022

Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda 

#HistoriasdelCamino


Los otros caminos

Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalba no pensaba en nada religioso, tan solo quería disfrutar de la experiencia. Tras el accidente, todo cambió. Pensé que debía intentar algo; quería tener un motivo para pedirle al Santo por mi salud y así lo hice. Para mi primer Camino elegí la ruta del norte. Después probé el primitivo, el inglés desde Ferrol, el de invierno y el francés. También he hecho el portugués, el sanabrés, el de Fisterra y Muxía...

Siempre se dice que en él se experimenta una gran emoción; no solo por llegar a la Catedral y abrazar al Apóstol, sino por la gente que conoces en el trayecto. Sin embargo, no sé cómo es eso de dormir en el primer lugar techado que encuentres; jamás me he mojado ni he recorrido decenas de kilómetros con los pies llenos de ampollas. Mis botas de senderismo siguen sin estrenar, la ropa deportiva con las etiquetas puestas y las mochilas vacías. Para mis recorridos me conformo con la cama en la que vegeto desde que volcó aquel autobús y dirigir el ordenador con la mirada para visitar esas webs que permiten que gente como yo podamos cumplir nuestros sueños de otra manera.

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Recuerda que si quieres un ejemplar de mi nuevo libro "El náufrago que bebía whisky" puedes pedirlo directamente en la web de Letra R Editorial o encargarlo en tu librería más cercana. Si prefieres tenerlo dedicado puedes ponerte en contacto en privado conmigo y te lo haré llegar dedicado, incluyendo además un microrrelato escrito a mano. ¿A qué esperas?

 

jueves, 19 de mayo de 2022

Retratada

RETRATADA
Entra en casa y marcha directa al baño. Se lava los dientes y enjuaga su boca varias veces para desterrar cualquier resto del beso que acaba de robarle su mejor amiga. Piensa en el vecino de rellano y comienza a bosquejarlo: pelo, nariz, ojos, cuerpo… Según le dibuja empieza a excitarse pero, de repente, se detiene y ve que el pecho del retrato es demasiado abultado para ser un chico. Observa el rostro y comprueba que no es el vecino. Arroja la pluma y, mientras acaricia sus labios, toma el teléfono. En la cara se perfila su mejor sonrisa.

Imagen de Alexandra Haynak en Pixabay

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Cada oveja con su pareja

  Con esta historia participo en el concurso de Zenda #HistoriasdeAnimales CADA OVEJA CON SU PAREJA Al principio las mariposas siempre rev...