martes, 20 de septiembre de 2016

Sanguijuelas


De madrugada se reparten al azar, muletas, cojeras, cabestrillos, cartones repletos de faltas de ortografía y cojines para las nuevas embarazadas. Durante el día hay quienes mendigan vagando por la calle, algunos limpian cristales de coche en los semáforos, otros los bolsillos de los más despistados. Por la noche se despojan de sus utensilios, los guardan con mimo y se acercan en fila hasta su compatriota, el trajeado. Entonces le entregan toda la calderilla recaudada y él les devuelve una mínima parte. Ellos, sin rechistar, se marchan a dormir hasta que unos manotazos les despierten para comenzar de nuevo.


4 comentarios:

Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda  #HistoriasdelCamino Los otros caminos Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalb...