A principios del siglo XX Lewis y Trautz proponen la teoría de las colisiones para justificar las reacciones químicas. Así, para que una reacción se produzca las moléculas reactantes deben chocar de forma efectiva, es decir, los choques deben darse con la energía suficiente y la orientación adecuada.
A muchos kilómetros de allí Olivia y su marido intentan noche tras noche, día tras día, tener un hijo para educarle y darle su amor. Tralari, tralari el padre estira y contrae con vigor los tirantes de los pantalones, empeñado en desmontar esta teoría aunque jamás ha oído hablar de ella.
Durante los primeros diez años en este blog todas las historias que fui publicando estaban contadas en 99 palabras. Ahora cada una de las historias toma su propia extensión.
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Los otros caminos
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Miguel Ángel, quizás me equivoque, pero me parece que este microrrelato es un homenaje a P. Tinto y su milagro. Ese tralari, tralari... es inolvidable.
ResponderEliminar¡Felices fiestas y un buen 2015!
Abrazos.
Me gusta ese juego entre átomos de unas fórmulas.
ResponderEliminarUn abrazo y feliz 2015