martes, 26 de febrero de 2013

La herencia

(La imagen está tomada de aquí)

Rodeada de familiares, pero sola, sus últimas horas transcurren con las penurias de su niñez surgiendo a borbotones. Nunca ha olvidado ni el frío que siempre hacía en casa, ni cómo repartía la comida con su hermano: cuando había sardina la cabeza para uno, la cola para el otro; cuando tocaba huevo sorteaban yema y clara. Si algún festivo tocaba ración completa ninguno podía acabarla. Ahora agoniza escuchando a sus hijos pelearse por su dinero, pero muere satisfecha porque ya no siente ni hambre ni frío. Sabe que las discusiones terminarán cuando muera; para eso lleva días comiendo papel.


miércoles, 6 de febrero de 2013

¿Quién es él?



Lleva horas durmiendo en su cunita como un ángel, vestido con un pijama rosa, aunque la providencia quiso que en el último momento fuera niño. Asustados, sin saber qué hacer cuando despierte, Concepción y Eduardo ya tienen preparados los pañales, el arrullo, las toallitas y varias mudas. Quizás algún día él les odie, pero están deseando que despierte cuanto antes para demostrarle su amor. Tantas noches sin dormir, tantas súplicas y rezos al final dieron su fruto. Ya tendrán tiempo de contarle cuando crezca, a pesar de los consejos de la monjita, de dónde vino y quién es él.


miércoles, 30 de enero de 2013

El mago Cándido

(La foto está tomada en El Retiro)

Conejos que desaparecen en chisteras; billetes que aumentan de valor al pasar por sus manos; cuerdas que se rompen, se juntan y vuelven a romperse; cuerpos que se desmiembran cuando el serrucho pasa por ellos; barajas que siempre muestran la carta que elegiste; palomas que surgen de la nada… La actuación de Cándido se ha convertido en el número estrella del espectáculo, pero aun así no puede evitar que las lágrimas se le escapen al terminar la función. Cada noche, cuando todo acaba, sufre al comprobar como su magia de nada sirve ante las piruetas de Brigitte, la trapecista.


martes, 22 de enero de 2013

Viuda en la India

(La foto está tomada de la red)

Rapada al cero, agazapada en su sari blanco, camina arrastrando los pies como si hasta por andar tuviera que pedir perdón. Lleva haciéndolo desde los ocho años, cuando la casaron con un hombre sesenta años mayor con el que vivió un infierno hasta que falleció. Desde entonces quedó estigmatizada y todos la evitan porque su sombra da mal fario. Sumida en la pobreza, y en duelo vitalicio, su cuerpo refleja el hambre que la corroe, y sus ojos el sufrimiento perpetuo. Cada noche reza para no despertar porque ya no tiene sueños; una mujer india no puede ser feliz.


jueves, 10 de enero de 2013

El maestro


(La foto está tomada del periódico "El País")

Aunque tenía veinticinco años en su pelo abundaban las canas provocadas por una mezcla de dolor, hambre y desesperación. Llevaba solo dos meses en la cárcel pero ya había comprendido que a pesar de lo que dijeran los noticieros, la guerra no había terminado. Nunca había disparado a nadie, ni había delatado a sus adversarios; su delito fue intentar enseñar algo más que rezos e himnos patrióticos. Dicen que una noche se lo llevaron y que nunca más se supo de él, pero es mentira. Aún hoy sus palabras y sus versos siguen retumbando por las callejuelas del pueblo.


viernes, 4 de enero de 2013

Bajo tierra

(La foto está tomada de la red)

Siempre que hay tormenta, busca refugio en el metro. Al entrar no puede evitar que el ruido de los truenos le recuerde al de los bombardeos que durante la guerra asolaban la ciudad, y los andenes eran el único refugio seguro. Hoy ya no hay bombas, pero las estaciones siguen sirviendo de cobijo a algunos para dormir, a otros para solicitar ayuda para su mujer enferma o para su recién nacido. Hoy esos vagones, que entonces iban al Cementerio del Este abarrotados de cadáveres, transportan a muertos en vida que viven para trabajar o mueren por no poder hacerlo.


jueves, 27 de diciembre de 2012

Amor circular


Él subió en Lucero, ella en Carpetana. Él la descubrió en Opañel, y por Usera cruzaron sus miradas. En Arganzuela llegaron las risas y en Pacífico se sentaron juntos. Por O´Donnell parecían conocerse de siempre y en República Argentina se robaron el primer beso. En Cuatro Caminos se buscaron sin necesidad de atracos y llegando a Metropolitano se juraron amor eterno. Fue en Moncloa donde nació la primera discusión, en Argüelles los gritos y en Puerta del Ángel, cuando ella se cambió de vagón, el final. Entrando el metro a Lucero él fue a buscarla para empezar de nuevo.


Nota.- En octubre de 2016 este microrrelato apareció en la sección de vídeos de Manu Espada "Micros con micro".

jueves, 20 de diciembre de 2012

Dieta milagro (microrrelato para "Un cuento antes del fin del mundo")



A lo largo de esta semana Acuática, del blog "No me vengas con historias", ha decidido que hoy jueves, a las once de la noche, había que publicar en nuestros blogs un microrrelato antes de que llegue el fin del mundo. Os dejo con mi aportación a esta iniciativa. Espero que esta historia le sirva a alguien, si el mundo sigue pasado el día de mañana. 


DIETA MILAGRO 
Tras la última recaída el médico fue tajante: o le daba un cambio drástico a su dieta o su salud seguiría deteriorándose sin remedio. El consejo coincidió con el inicio de su nueva relación; desde entonces ha cambiado sus costumbres, pero su apetito carnívoro se ha desbocado. Ya no necesita cubiertos ni platos para saciar el hambre, le basta con disfrutar del cuerpo de Magdalena: pechos, vientre, clítoris, pies, boca,… Todo le deleita y le cura. En el hospital no se explican cómo los asteriscos que antes invadían sus analíticas, ahora se han convertido en unas caras amarillas sonrientes.



martes, 11 de diciembre de 2012

Todo está en tu imaginación

P.D. La foto está tomada junto al Museo del Prado
(forma parte del monumento que hay en honor a Goya)

“Antes de que vuelva papá debes recordar que nada de lo que crees haber visto o escuchado es verdad. Cariño, aquí no ha pasado nada. Todo está en tu imaginación”.  Cuando la madre se va, convencida de haber dejado las cosas claras, el niño se queda apenado recordando al vecino que acaba de irse. Le da miedo pensar qué le ha podido hacer su mamá a ese señor. Cree que no debe ser nada bueno, porque tras marcharse ella acaba de decirle las mismas palabras que le repite a él su papá cuando cada noche sale de su habitación.


Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda  #HistoriasdelCamino Los otros caminos Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalb...