viernes, 21 de septiembre de 2012

Dos microrrelatos no seleccionados para el concurso semanal de Cuenta 140


El general 
Él, melómano tenaz, comprobó que con su pluma le bastaba para hacer música. Su firma lograba que una melodía de miedo recorriera el país.

¿El poder de la imaginación? 
María se despertó llorando. Al contarle a mamá lo que pasó en su cama, ésta respondió como su papá anoche: esto solo está en tu imaginación. 

(Presentados al concurso Cuenta 140. Tema: El poder). Os dejo el enlace para que podáis leer los 20 microrrelatos finalistas.


lunes, 17 de septiembre de 2012

Mala suerte (Finalista Cuenta 140)


 Mala suerte

"Solo se convenció de que su amor era del todo imposible cuando arrancó la última margarita que quedaba en su provincia"


Este microrrelato ha quedado entre los 20 finalistas de esta semana del concurso Cuenta 140 (Tema: El amor) 


lunes, 10 de septiembre de 2012

Impotentes



Tras despertarle, le lavó, le vistió, desayunaron y, tras subirle a su silla de ruedas, fueron al cementerio en el que descansaba su esposa. Allí, frente a la lápida, el padre incapaz de soportar tanta pena acumulada, sacó una nota del bolsillo y rompió a llorar. El hijo tampoco pudo evitar el reguero de baba que le caía hasta la ropa. Dos disparos rompieron la tensión del momento, después volvió la paz. 
Hoy apenas nadie habla del porqué de esas dos muertes. Los problemas afectivos del futbolista de moda copan la cuota de pena y sentimientos de las noticias.


jueves, 6 de septiembre de 2012

Amor al detalle



Le vio sentarse frente a ella y supo que era él. Observó sus labios carnosos y la boca se le hizo agua. Imaginó sus manos, grandes y fuertes, recorriendo cada milímetro de su piel. Las noches de insomnio encontrarían cobijo en su pecho, y sus ojos sensuales verían corretear a sus futuros hijos. Iba recorriendo sus piernas robustas y fue al llegar a los pies cuando el pitido de apertura de puertas unido a la visión de aquellos calcetines blancos rompió el hechizo. Se bajó con una sonrisa, segura de que el siguiente metro traería a su hombre perfecto.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Deseos, magia y realidad



Por quinto día consecutivo fue a ver la película dispuesta a llorar de nuevo. Esperanza ansiaba un amor como aquel y no entendía por qué al final una bala perdida dejaba al protagonista agonizando en brazos de su amada. Y como las lágrimas de aquella mujer eran como suyas, a diario volvía esperando el milagro. Hasta que aquel martes, cuando ya preparaba su arsenal de pañuelos de papel, el galán sobrevivió. La película continuó y vio cómo la heroína, harta de infidelidades y vejaciones, se suicidaba. Al aparecer el nuevo “The End” maldijo para siempre la magia del cine.


P.D. La foto está tomada en la calle Conde de Romanones, junto a Concepción Jerónima


martes, 7 de agosto de 2012

Máximo castigo

Por suerte sigo de vacaciones, al igual que mi imaginación así que os dejo con un microrrelato que escribí hace un tiempo y que tenía olvidado por el ordenador. Eso sí, las 99 palabras no pueden faltar. Es lo que hay.


Sin perderla de vista ni un momento, con cara seria y ademán decidido, se acercó hacia ella con paso lento, pero seguro, ante la mirada expectante de una multitud que vociferaba como si estuviera poseída. Había llegado el momento. Al llegar a su altura comenzó el ritual que siempre seguía en estas ocasiones: la cogió, la acarició y le dijo unas palabras que solo ella pudo escuchar. Después de besarla con delicadeza la dejó en el suelo, la miró fijamente y la golpeó con todas sus fuerzas. Casi al instante un grito unánime de alegría retumbó por el estadio.


jueves, 26 de julio de 2012

La verdadera crisis

Cada vez más personas buscan comida en las basuras y la lista del paro alcanza máximos históricos, pero eso no es lo que le quita el sueño. La prima de riesgo supera los seiscientos puntos y el IVA se dispara, pero sus miedos son ahora otros. Las manifestaciones son cada vez más multitudinarias, pero él no sale de casa. Mientras que el país se rebela porque todo sigue subiendo, esa crisis no es la que a él le obsesiona. Hace una semana cumplió los cuarenta y lo único que no sube es lo que a él más le preocupa.

martes, 17 de julio de 2012

Letra pequeña



La cara amable y honrada, en la que siempre había confiado, le sonreía mientras estampaba sus huellas bajo esas letras minúsculas que no entendía y que apenas podía ver. Son esas mismas letras las que ocultan una sorpresa mayúscula que terminarán con sus cuarenta años de sacrificio y trabajo. 
La cara indolente que ahora se esconde en su oficina y la rabia de sentirse engañado, son suficientes para esperarle a la puerta del banco. Por grande que sea la condena, estará libre cien años antes de que hubiera podido recuperar el dinero que le han robado de forma preferente.
  


P.D. La foto está tomada en el Parque Tierno Galván.



lunes, 9 de julio de 2012

El poder de la imaginación


Jesús llega a casa, después de estar tres días fuera, esperando recuperar cada minuto perdido. Nada más entrar comprueba que, como de costumbre, sus hijos están a lo suyo y ni perciben su llegada. Su mujer, hastiada de lidiar con ellos, le recibe con una cara que le llega al suelo y le niega el beso de bienvenida. Él, acostumbrado a ese recibimiento, se encierra en su despacho, deja en un rincón la bolsa con los regalos y enciende el portátil. Hoy es un buen día para empezar otro de sus best-sellers en los que siempre triunfa el amor.


miércoles, 4 de julio de 2012

Profesional



Antes de marcharse al trabajo se duchaba, se afeitaba, eliminaba los pelos que le nacían en las orejas, se cortaba las uñas y se las limaba. Era necesaria una pulcritud extrema para rendir al máximo. A continuación se ponía su ropa más elegante, se echaba fijador, se hacía la raya al lado derecho y por último se masajeaba las manos. Al llegar a su puesto se enfundaba un sayo negro que le tapaba hasta los pies, y un capuchón, con dos agujeros a la altura de los ojos, del mismo color. Después tomaba el hacha y comenzaba la faena.


P.D. La foto no es mía, está tomada de la red.



miércoles, 27 de junio de 2012

De cóncavo a convexo



Al poco de conocerse Silvia y David decidieron mudarse a un apartamento casi con lo puesto. Para empezar solo necesitaron una nevera, casi siempre vacía, porque les bastaba con estar juntos para alimentarse, una televisión que era su único objeto decorativo porque siempre estaba apagada, y una cama, cuyo colchón enseguida comenzó a combarse por todo el tiempo que pasaban allí acurrucados. 
Hoy, años después, tienen la nevera repleta y la televisión apura sus últimos días de funcionamiento, pero el colchón continúa combado. Allí siguen durmiendo, intentando no hundirse, aunque la curva que dibuja ahora es justo la contraria.


P.D. En esta ocasión la foto no es mía, está tomada de la red.


Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda  #HistoriasdelCamino Los otros caminos Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalb...