![]() |
| (La foto está tomada de la red) |
Cada mañana se levantaba recordando ese sueño incomprensible que le acompañaba los últimos meses. En él se veía como una persona querida por todos, rodeado de felicidad y paz, en un mundo en el que nadie era más que nadie.
En cuanto ponía los pies en el suelo se vestía con su uniforme, mandaba que le prepararan un café bien cargado y se marchaba a su despacho. Le bastaba con empapar de tinta su pluma y firmar un par de sentencias de muerte para conseguir que esas pesadillas recurrentes, que tanto le atormentaban, desaparecieran al instante de su cabeza.
P.D. Aprovecho para dejaros un enlace a "DEP" el último microrrelato publicado "Entre vueltas de tuerca"









.jpg)

