lunes, 16 de mayo de 2011

La solidaridad está de moda


Como no sé si me entendió algo o no, os dejo para que podáis leerlo ahora tranquilamente, el micro que leí en la quedada de la que ya he hablado en la entrada anterior.

Aunque trabajan a pocos metros nunca han cruzado palabra. Un mundo las separa. Pilar, dueña de una boutique, siempre viste de marca, y cualquiera de sus complementos conlleva un nombre con muchos ceros. En el caso de María hablar de trabajo parece ofensivo. Ataviada con vestido azul, pañuelo rojo y deportivas, mendiga ayuda.

Desde que el lunes Pilar reparó en María vive mortificada. Ayer, intentando calmar su conciencia se acercó, le entregó una bolsa y, sin intercambiar palabra, se marchó.

Hoy cada vez que Pilar ve a María con su nuevo pañuelo azul sonríe orgullosa ¡Ahora sí va conjuntada!

domingo, 15 de mayo de 2011

Lo increíble de lo increíble

Bueno pues al fin llegó. Después de muchos preparativos ayer tuve la suerte de juntarme con casi una treintena de microrrelatistas y disfrutar de un día en el que no faltó de nada. Primero lectura de microrrelatos en la libreria Tres Rosas Amarillas, después comida en la Casa de León y por último visita a la exposición de Clara Varela en El Café Comercial.

Sin embargo lo mejor de todo fue el haber podido conocer a tanta buena gente de la que hasta ahora sólo tenía referencias por medio de sus blogs. Espero que el año que viene se repita esta experiencia porque yo desde luego quedé encantado con ella.

Gracias a todos.

P.D. Os dejo con el improvisado microrrelato que surgió en la comida. En él cada uno de los comensales contribuyó con una palabra, y al final el camarero colaboró dándole al micro el título que encabeza este entrada: Lo increíble de lo increíble

"La madeja enredada con todo voló libremente sobre la montaña cuando fue hacia el lugar de la historia. Entonces sintió necesidad y quiso estornudar: ¡atchis! Desmelenada, rodó hasta el dinosaurio"

lunes, 9 de mayo de 2011

Suspiros



Llegó hace un año, obligado por la necesidad, pero todavía añora los olores y sabores que quedaron atrás. Sólo chapurrea el nuevo idioma, y ni se acostumbra al clima, ni a la comida, y mucho menos a las miradas despectivas recibidas por ser extranjero.

Ahora, junto a sus compañeras inseparables, tristeza y pena, cuenta las horas que faltan para acudir el domingo a ese bar que es su segunda casa. Allí cuando el tocadiscos reproduce esos acordes que consiguen erizarle el vello, y a pesar del nudo en la garganta, tararea emocionado el pasodoble: “Quiso Dios, con su poder…”

martes, 3 de mayo de 2011

Sueños asegurados


Desde que ha alcanzado su actual posición han dejado de preocuparle todos esos asuntos que a otros les impiden pegar ojo. Ahora que esos problemas se han convertido en simples menudencias sus ronquidos retumban acompañados de puertas blindadas, cientos de miles de euros, cámaras acorazadas y todo tipo de dispositivos electrónicos.

Y sin embargo no son esas sofisticadas medidas de seguridad las que a él le ofrecen la seguridad necesaria para dormir tranquilo cada noche. Es algo mucho más sencillo. Un pequeño pestillo le protege cuando descansa, arropado con una manta raída y mugrienta, en su colchón de cartones.

Justificar a ambos lados

lunes, 25 de abril de 2011

A las puertas del cielo



Tras décadas de tiranía el dictador falleció. La muerte, fiel aliada en su aniquilación sistemática de adversarios, esta vez se volvió contra él.

Fue directo al cielo, tantas oraciones al fin sirvieron, pero en la entrada un pitido le impidió pasar. Depositó allí su pistola: “piiiiii”. Se quitó el reloj de oro y las demás joyas: “piiiiii”. Sacó las monedas, y hasta los billetes: “piiiiii”. Se despojó de todo lo metálico: “piiiiii”, después de todo lo demás, se desnudó e hizo un último intento: “piiiiii”. Entonces dio medio vuelta y se encaminó al infierno, nunca conseguiría arrancarse el corazón.

NOTA.- Este microrrelato ha quedado en 5ª posición en el Concurso de Microrrelatos organizado por El Microrrelatista


lunes, 18 de abril de 2011

¡Qué cara está la vida!

Aunque trató de ocultárselo por todos los medios, finalmente Juliana decidió contarle a Juan que su padre pasaría un año “a la sombra”.
-Cariño, papá estará un tiempo fuera, dicen que ha hecho cosas malas.
-¿Qué pasó mamá?
-Robó unas cajas de fruta, pero no debes preocuparte lo hizo porque no teníamos nada para comer.

Al día siguiente Juan vio la portada del periódico local: “El empresario Marcial Juncosa condenado a dos años de prisión por estafar miles de euros a distintos inversores” Tras leerlo se puso a comparar, echó cuentas y decidió que no volvería a comer fruta.


viernes, 15 de abril de 2011

Nunca es tarde


Cinco años trabajando juntos. Cinco años ocultando sus sentimientos, sin tener valor de sincerarse para que nada pudiera interferir en su trabajo. El día que Lorena dijo que se marchaba a París, porque había recibido una oferta irrechazable, a Luis se le vino el mundo encima.

Fue entonces cuando se atrevió a decir lo que durante tanto tiempo había callado. Tras escucharle Lorena se acercó a él. Dos bofetones, uno por carrillo, atronaron en el despacho.

Fue el último día que le vieron por allí. Hoy vive en Montmartre y disfruta de cada segundo como si fuera el último.


miércoles, 13 de abril de 2011

Tribulaciones de un mirlo (Colaboración con "Escríbeme una ilustración")


Se asoma de nuevo a la pajarera comprueba que nada ha cambiado y vuelve a posarse meditabundo.

Lleva días sin probar bocado. Los insectos y los frutos que antes tanto le deleitaban, ahora se han vuelto insípidos. Sus canciones suenan tristes y desafinadas, su árbol le parece un ridículo arbusto, e incluso su hogar, que antes le parecía un vergel, hoy lo ve como un simple vertedero.

Aunque para otros su situación sería señal de máxima fortuna, se siente el mirlo más desgraciado del mundo. Su orgullo de macho no acaba de digerir ese plumaje blanco de su retoño.


NOTA.- Este relato ha participado en el proyecto "Escríbeme una ilustración" de Clara Varela.


lunes, 11 de abril de 2011

Divino amor



Llevaba años buscando el amor pero seguía sin encontrarlo. Rondaba los cuarenta pero aún anhelaba, como una colegiala, experimentar esa sensación mágica que todos decían haber experimentado en alguna ocasión: amar y ser amada.

Fracasados los métodos tradicionales, las citas a ciegas, e incluso el amor cibernético, aquel 14 de febrero, desesperada, se encomendó a San Valentín. Si él también la fallaba ya no sabría a qué o a quién recurrir. Tras una íntima charla recuperó la ilusión. Ahora sí sabía cuáles eran los pasos a seguir. Para sorpresa de todos a la semana se recluyó en un convento.


viernes, 8 de abril de 2011

A 23 metros



-Ella sabrá lo que hace- murmura acongojado Julián mirando hacia arriba.

Le enerva que Laura disfrute viviendo al filo. Si algún día le sucediera algo no podría soportar el dolor. Y precisamente hoy... Acaba de darle un anillo, para estar siempre juntos, y lo único que ha hecho ella ha sido besarle y salir corriendo a dar su espectáculo en la barandilla del Viaducto.

De repente se disuelven todas sus preocupaciones. Un simple golpe de viento hace que se cumplan sus temores… y sus anhelos. Tras la ráfaga llega la caída, el aplastamiento y una vida eterna en común.

miércoles, 6 de abril de 2011

La sangre de las aceitunas


El infierno se había trasladado a la Colina del Suicidio. Bajo un ruido ensordecedor los brigadistas mantenían sus posiciones, esperando a la muerte lo más dignamente posible.

Charlie Donnelly, el irlandés, nunca imaginó acabar sus días junto al Jarama. Tenía 23 años y muchos poemas por escribir, pero prefirió luchar por sus ideas.

Tras un olivo, mientras mantenía a raya al enemigo dicen que exclamó: "Hasta las aceitunas están sangrando". Un tiro en el brazo, otro en el costado y el mortal en la cabeza silenciaron su fusil y su pluma para siempre.

Hoy, descansa sepultado en el olvido.


Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda  #HistoriasdelCamino Los otros caminos Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalb...