Le vio sentarse frente a ella y supo que era él. Observó sus labios carnosos y la boca se le hizo agua. Imaginó sus manos, grandes y fuertes, recorriendo cada milímetro de su piel. Las noches de insomnio encontrarían cobijo en su pecho, y sus ojos sensuales verían corretear a sus futuros hijos. Iba recorriendo sus piernas robustas y fue al llegar a los pies cuando el pitido de apertura de puertas unido a la visión de aquellos calcetines blancos rompió el hechizo. Se bajó con una sonrisa, segura de que el siguiente metro traería a su hombre perfecto.
Durante los primeros diez años en este blog todas las historias que fui publicando estaban contadas en 99 palabras. Ahora cada una de las historias toma su propia extensión.
jueves, 6 de septiembre de 2012
lunes, 3 de septiembre de 2012
Deseos, magia y realidad
Por quinto día consecutivo fue a ver la película dispuesta a llorar de nuevo. Esperanza ansiaba un amor como aquel y no entendía por qué al final una bala perdida dejaba al protagonista agonizando en brazos de su amada. Y como las lágrimas de aquella mujer eran como suyas, a diario volvía esperando el milagro. Hasta que aquel martes, cuando ya preparaba su arsenal de pañuelos de papel, el galán sobrevivió. La película continuó y vio cómo la heroína, harta de infidelidades y vejaciones, se suicidaba. Al aparecer el nuevo “The End” maldijo para siempre la magia del cine.
P.D. La foto está tomada en la calle Conde de Romanones, junto a Concepción Jerónima
martes, 7 de agosto de 2012
Máximo castigo
Por suerte sigo de vacaciones, al igual que mi imaginación así que os dejo con un microrrelato que escribí hace un tiempo y que tenía olvidado por el ordenador. Eso sí, las 99 palabras no pueden faltar. Es lo que hay.
Sin perderla de vista ni un momento, con cara seria y ademán decidido, se acercó hacia ella con paso lento, pero seguro, ante la mirada expectante de una multitud que vociferaba como si estuviera poseída. Había llegado el momento. Al llegar a su altura comenzó el ritual que siempre seguía en estas ocasiones: la cogió, la acarició y le dijo unas palabras que solo ella pudo escuchar. Después de besarla con delicadeza la dejó en el suelo, la miró fijamente y la golpeó con todas sus fuerzas. Casi al instante un grito unánime de alegría retumbó por el estadio.
jueves, 26 de julio de 2012
La verdadera crisis
Cada vez más personas buscan comida en las basuras y la lista del paro alcanza máximos históricos, pero eso no es lo que le quita el sueño. La prima de riesgo supera los seiscientos puntos y el IVA se dispara, pero sus miedos son ahora otros. Las manifestaciones son cada vez más multitudinarias, pero él no sale de casa. Mientras que el país se rebela porque todo sigue subiendo, esa crisis no es la que a él le obsesiona. Hace una semana cumplió los cuarenta y lo único que no sube es lo que a él más le preocupa.
martes, 17 de julio de 2012
Letra pequeña
La cara amable y honrada, en la que siempre había confiado, le
sonreía mientras estampaba sus huellas bajo esas letras minúsculas que no entendía y que apenas podía ver. Son esas mismas letras las que ocultan una sorpresa
mayúscula que terminarán con sus cuarenta años de sacrificio y trabajo.
La cara indolente que ahora se esconde en su oficina y la
rabia de sentirse engañado, son suficientes para esperarle a la puerta del
banco. Por grande que sea la condena, estará libre cien años antes de que hubiera
podido recuperar el dinero que le han robado de forma preferente.
P.D. La foto está tomada en el Parque Tierno Galván.
lunes, 9 de julio de 2012
El poder de la imaginación
Jesús llega a casa, después de estar tres días fuera, esperando recuperar cada minuto perdido. Nada más entrar comprueba que, como de costumbre, sus hijos están a lo suyo y ni perciben su llegada. Su mujer, hastiada de lidiar con ellos, le recibe con una cara que le llega al suelo y le niega el beso de bienvenida. Él, acostumbrado a ese recibimiento, se encierra en su despacho, deja en un rincón la bolsa con los regalos y enciende el portátil. Hoy es un buen día para empezar otro de sus best-sellers en los que siempre triunfa el amor.
miércoles, 4 de julio de 2012
Profesional
Antes de marcharse al trabajo se duchaba, se afeitaba, eliminaba los pelos que le nacían en las orejas, se cortaba las uñas y se las limaba. Era necesaria una pulcritud extrema para rendir al máximo. A continuación se ponía su ropa más elegante, se echaba fijador, se hacía la raya al lado derecho y por último se masajeaba las manos. Al llegar a su puesto se enfundaba un sayo negro que le tapaba hasta los pies, y un capuchón, con dos agujeros a la altura de los ojos, del mismo color. Después tomaba el hacha y comenzaba la faena.
P.D. La foto no es mía, está tomada de la red.
miércoles, 27 de junio de 2012
De cóncavo a convexo
Al poco de conocerse Silvia y David decidieron mudarse a un apartamento casi con lo puesto. Para empezar solo necesitaron una nevera, casi siempre vacía, porque les bastaba con estar juntos para alimentarse, una televisión que era su único objeto decorativo porque siempre estaba apagada, y una cama, cuyo colchón enseguida comenzó a combarse por todo el tiempo que pasaban allí acurrucados.
Hoy, años después, tienen la nevera repleta y la televisión apura sus últimos días de funcionamiento, pero el colchón continúa combado. Allí siguen durmiendo, intentando no hundirse, aunque la curva que dibuja ahora es justo la contraria.
P.D. En esta ocasión la foto no es mía, está tomada de la red.
miércoles, 20 de junio de 2012
Guiris
Cuando aterrizó en España su rostro se iluminó: su cóctel ansiado “sexandsun” estaba más cerca. Inmediatamente fue a la playa buscando que su piel blanquecina y sus tatuajes se aclimatasen al sol de julio. Ocho horas después regresó al hotel y decidió dejar lo del sexo para mañana. Su segundo día fue calcado al anterior. Y el tercero, y el cuarto,…
Al finalizar sus vacaciones no pagó la cuenta del hotel: había desaparecido. Cuentan que desde que se esfumó, un cangrejo no autóctono, de extrañas manchas negras, recorre las playas desabrochando con sus pinzas los bikinis de las turistas.
martes, 12 de junio de 2012
Ni de milagro
Aquella tarde regresó al cementerio entristecido, nada había cambiado. Sus hijos seguían disfrutando sus vidas como si nada, y su mujer seguía acostándose con todos sus amigos. Además, su jefe le había sustituido por un mulato, cuyas capacidades intelectuales eran inversamente proporcionales a sus encantos sexuales, su equipo había bajado a Segunda y el buzón estaba atestado de cartas con amenazas de embargo. Por eso cuando llegó al cementerio sin dudarlo se metió en su ataúd. Era mejor que Jesús siguiera gozando del privilegio de poder resucitar a los tres días. Él prefería estar muerto antes que vivir mortificado.
P.D. La foto está tomada en la Sacramental de Santa María (Madrid). Para ver más fotos de este cementerio puedes pinchar en este enlace. y verás la entrada que sobre él hice hace un tiempo.
martes, 5 de junio de 2012
El orador
Al comenzar sus charlas un silencio expectante se impone a su alrededor, pero unos segundos después aparecen las primeras sonrisas burlonas. Quizás no le ayude mucho ese traje raído, que le queda dos tallas grande, ni sus barbas a lo Valle-Inclán. Cuando termina su perorata ya nadie aplaude ni le aguardan para que les amplíe detalles sobre lo contado. Se esfumaron aquellos años en los que sus alumnos se peleaban por estar en primera fila para escucharle. Hoy tumbado en un banco de la plaza, apura un cartón de vino esperando a que la inspiración le asalte de nuevo.
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