lunes, 1 de julio de 2013

Gajes del oficio


Después de un mes retirado de la circulación por distintas causas, vuelvo con este microrrelato. A ver qué os parece.

GAJES DEL OFICIO

Se arranca como puede la capa y luego se despoja con torpeza de botas, cinturón, malla, escudo y calzones. Ya desnudo se tumba en la cama y deja que Lois le cure primero las heridas de la última caída, y después le arregle las planchas enormes de acero, ocultas bajo el traje, que recubren su cuerpo. Mientras la ve reparar los abollones reprime aullidos de dolor, y maldice a todos los pirados que prueban a tirarse desde un trigésimonoveno solo para comprobar que él acude presto a recogerlos; y a esos arquitectos que cada vez construyen edificios más altos.