lunes, 22 de mayo de 2017

Fantasías


Cambió su pueblo, los atardeceres en la playa, su gente y el Bachiller, por Madrid, el asfalto iluminado por farolas, los desconocidos y el sueño de ser actriz. Meses después alterna las mañanas insufribles como niñera, con los extras maratonianos de camarera. Lo más cercano al trabajo de interpretación anhelado son las charlas telefónicas con unos padres que quieren creer sus mentiras. Tras colgar sale del cuchitril que comparte con otras soñadoras, y deambula hasta los Jardines de Sabatini. Allí, mirando al cielo, espera tumbada la puesta de sol para recordar su pueblo, la playa, su gente, el Bachiller,…

jueves, 11 de mayo de 2017

¿Quién sabe dónde?


Apareció junto a un club de la carretera de Andalucía. Cuando la policía le despertó, contó aturdido que tenía 88 años, que había salido de un pueblo pontevedrés a comprar orujo y se había despistado. Y aunque el aguardiente estaba en el maletero, no supo acreditar qué hacía él allí. Las marcas de besos, amontonadas por su cuerpo, no necesitaban justificación. Tras contactar con sus familiares, los agentes le dejaron en servicios sociales. Allí, ya despierto, lamenta su torpeza y teme que los otros le descubran. Sigue sin explicarse qué diferencia hay entre marcharse a comprar alcohol o tabaco.



martes, 2 de mayo de 2017

Historia inexplicable

Probando con la cola de carpintero de "Las herramientas del microrrelato" de Manu Espada he escrito esta historia inexplicable. 



El posado vente de payo se predijo una discusión pico habitual de trópico en el Pareo de la Castellana. A la hartura del número nieve, tras un frenazo chusco, un conductor le medicó a otro un gasto ofensivo. “Me rizo una reineta, me enfadé y rajé del vehículo. Al acercarme me llamó carbón, y metí la mona por la ventanilla para comerle”. Al trotar de agarrarle, el otro conductor le pagó un mordisco que le miccionó la falange de un pedo. Urgentes de la Guarida Civil buscan al agresor, que se vio a la fuga en un Hinault cojo.