viernes, 22 de marzo de 2019

Nunca es tarde


Esta es mi aportación semanal a la propuesta de "El Bic naranja" de Ana Vidal.
Esta vez había que inspirarse en la foto que acompaña a esta entrada. 

Nunca es tarde
Como cada mañana, nada más desayunar, los ancianos salen al parque que hay junto al comedor. Hoy Mi-Suk sale sola porque Ha-Yun, su compañera de habitación, se ha levantado indispuesta. Mi-Suk se sienta en su banco favorito donde pronto llegan, como dos moscardones, Jong-Su y Sang, los más picarones de la residencia. Ella saludará de forma cortés, pero nada más. Ellos, nada más sentarse, comenzarán su particular cortejo. Primero hablarán de lo fría que estaba la leche del desayuno, después comentarán que la mañana se ha levantado algo gris y sin más preámbulos irán soltando las mismas ocurrencias de todos los días, los mismos chascarrillos y chistes que tanta gracia les hacen a ellos. Ella aguantará en silencio el chaparrón porque de pequeña la enseñaron a ser respetuosa hasta con los que no se lo merecían. Concentrada en sus pensamientos, sus palabras y risas son para ella como un zumbido lejano. Porque ahora ella solo puede pensar en Ha-Yun. Anhela saber, cuanto antes, si lo que tiene es un simple catarro o tendrán que llevársela al hospital. E irá contando los minutos que faltan para que pase la hora de parque y poder regresar a la habitación. Para arroparla y acariciarla. Para besarla y volver a contarse, en voz muy baja, todas esas cosas que durante tantos años no se atrevieron a decir.

viernes, 1 de marzo de 2019

Hasta siempre

Esta es mi aportación a la propuesta semanal de "El Bic naranja"
La hsitoria debía estar basada en esta foto de Max Pinckers

Antes del último responso, el capitán del equipo introdujo en la caja una foto donde aparecía el fallecido con toda la plantilla. Los críos desfilaron afligidos sin explicarse por qué había cometido esa barbaridad mientras el entrenador se despedía entre lágrimas de todos ellos. Ya en casa, el entrenador sacó su chándal y lo dejó bien doblado en el salón. Después rescató del escondite las fotos donde aparecía con Marcelo y las puso junto al chándal. Por último colgó el traje del entierro en la misma alcayata que sujetaba la foto del equipo; él lo hizo en la habitación. 
 (En 99 palabras)