lunes, 16 de enero de 2017

Vertiginosos


Él subía empujado por la muchedumbre, ella bajaba desbocada para alcanzar el metro. Minutos después de chocar tomaban café, de dos sorbos, en una hamburguesería y en cuatro meses legalizaban con un sí quiero la llegada del primer niño. Hoy siguen corriendo. Debido a sus horarios solo hablan por teléfono, pero siempre algo ineludible les obliga a colgar. Ya en casa, en la poca intimidad robada a sus hijos pequeños, ella finge sus orgasmos para dormir cuanto antes, y él procura derramarse rápidamente para consultar su agenda. Prometieron amarse siempre, pero su “toda la vida” pasó a la carrera.


jueves, 5 de enero de 2017

Nota de adiós


En cuanto Luis se marchó, dolida por lo cobarde de su huida, Laura fue destrozando todos aquellos borradores de historias que él diseminaba por la casa. Después tiró los tres libros que él había escrito, los que disfrutaron juntos, y los que él había comprado. De la nevera arrancó sus notas de tareas pendientes y del cajón del dormitorio las dedicatorias de cumpleaños y aniversarios. Tras estar segura de haberse deshecho de todos los papeles que evocaban su recuerdo, se encerró en su despacho y abrazó en su pecho la nota en la que Luis se despedía para siempre.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

El cirujano

El aspirante a escritor tuvo claro qué hacer cuando escuchó a un afamado novelista que él era un cirujano de las palabras. Comenzó usando bótox para la o, p, a, d y q, una mamoplastia de aumento para las be mayúscula, y una rinoplastia para acentuar íes, eles, efes y jotas. Con la lipoescultura resaltó curvas en la v, w y h; embadurnó con antiarrugas la m, n y ñ, finalizando con un facial completo en el resto de letras. Hoy sigue sin vender un libro pero sus microrrelatos aparecen tatuados en los antebrazos de los futbolistas más renombrados.




martes, 20 de diciembre de 2016

Caprichoso azar


María soporta indiferente otro chaparrón de gritos cargados de insultos y amenazas. Ya hace tiempo que su corazón dejó de sentir. Desde la puerta de la calle su marido sentencia que ésta es la definitiva, que no aguanta más. No puede perdonarla que haya lavado los pantalones con el décimo que habría cambiado su vida. Cuando él da el portazo definitivo, María arroja a la basura el billete de lotería destrozado. Entonces toca el bolsillo de la bata y comienza a sonreír. Abre el periódico, comprueba de nuevo los números, y la sonrisa se convierte en una carcajada interminable.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Basura


Al entrar en casa nota cómo la pesadumbre de sus actos diarios, y los de casi toda su existencia, caen sobre él. Jamás se ha sentido tan sucio. Se desviste apresurado, entra en la ducha y deja correr el agua por su cuerpo. Se enjabona como ansiando borrarse la piel: piernas, pecho, cabeza,... deja para el final boca, manos y pene. Duda un instante, pero al recordar esas caras inocentes frota con más fuerza intentando borrarlas. Entonces ve toda su inmundicia escurriéndose por el desagüe. Primero el pene, luego manos, boca,… y así haciendo remolino todo su cuerpo desaparece.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Tragos


Sale de su pensión en la calle del Barco, toma café en la calle del Pez y charla con otras compañeras en la calle de la Luna. Hasta ahí lo bueno del día. Después sube por Ballesta y comienza el calvario hasta su esquina de Desengaño donde se apoya a esperar al primer cliente. Antes que otras cosas se traga el orgullo, e intenta anular sus sentidos, pero aún así escucha los gemidos sobre su cabeza. Al acabar el servicio, y mientras llegue otro cliente, toma un trago para olvidar las penas y los porqués que siempre la acompañan.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Repugnancia


Cuando el indigente le sale al paso solicitando ayuda, Javier se tapa la nariz, mira hacia otro lado y le insulta. En su vida solo cuenta esa oferta, que nunca llega, para ser un mandamás de la multinacional donde trabaja, acumular deportivos en su garaje y muchos ceros en su nómina. Ya en casa suelta la tableta y el iphone, se quita traje y corbata, e intenta eliminar la gomina y el rictus castigador. Después, al entrar en el salón, su mujer evita su mirada, mientras que sus hijos se tapan la nariz y le insultan en voz baja.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Cadáver

En sus dientes agonizaba el último padrastro, cuando el luminoso anunció el siguiente tren. Recorrió cabizbajo el andén esquivando las miradas de los demás viajeros para ahuyentar la tentación de echarse atrás. Cuando el Cercanías asomó por el túnel, las risas y los gritos de unos niños le hicieron alzar mecánicamente la vista. Al verlos comprendió que ellos no se lo merecían. Ojeó los pellejos infectados de sus dedos y escupió el trozo de uña que reservaba para el final. Entonces dio marcha atrás y se largó. No era necesario saltar; hacía tiempo que la vida le había arrollado.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Liturgias


Cogidos de la mano, y arreglados con sus mejores galas, el matrimonio se dirige presuroso a cumplir sus obligaciones dominicales con el Señor. En la iglesia siempre son los primeros en comulgar, los últimos en marcharse. Pero el verdadero culto comienza al llegar a casa, cuando tras cruzar la puerta él reparte la primera hostia, y sin necesidad de consagración ni sermones imparte su fe con puñetazos, patadas e insultos. Al finalizar su particular ceremonia, expone su homilía sobre cómo evitar los pecados terrenales, mientras que ella, con la cara hinchada y la estima pisoteada, suplica arrodillada su perdón.

martes, 1 de noviembre de 2016

Día de difuntos


Diana, Davinia, Débora, Delia, Dulce, Dora, Dafne, Dánae, Doris, Dalmira. Diez dulces damiselas doblan durante días. 

Dong. Delirante desfile de difuntos descreídos de Dios: duendes demoníacos, diputados drogadictos, dictadores dialogantes, demócratas decepcionados. 

Dong, dong. Danza desafiante de dentistas desdentados, delincuentes dadivosos, demagogos depresivos, defraudadores desafortunados. 

Dong, dong, dong. Decorado dantesco desparramado de dandis desabrigados, decoradores desaliñados, discotequeros deprimidos, dulzaineros desafinados. 

Dong, dong, dong, dong. Deambular diario de delineantes derrumbados, daltónicos decolorados, despojos deiformes, deportistas derrotados, 

Dong, dong, dong, dong, dong. Domingo decrépito: derroche de duelo, desdicha, degradación. 

Dong, dong, dong, dong, dong, dong. Domingo de difuntos, domingo de dolor.