domingo, 4 de diciembre de 2016

Tragos


Sale de su pensión en la calle del Barco, toma café en la calle del Pez y charla con otras compañeras en la calle de la Luna. Hasta ahí lo bueno del día. Después sube por Ballesta y comienza el calvario hasta su esquina de Desengaño donde se apoya a esperar al primer cliente. Antes que otras cosas se traga el orgullo, e intenta anular sus sentidos, pero aún así escucha los gemidos sobre su cabeza. Al acabar el servicio, y mientras llegue otro cliente, toma un trago para olvidar las penas y los porqués que siempre la acompañan.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Repugnancia


Cuando el indigente le sale al paso solicitando ayuda, Javier se tapa la nariz, mira hacia otro lado y le insulta. En su vida solo cuenta esa oferta, que nunca llega, para ser un mandamás de la multinacional donde trabaja, acumular deportivos en su garaje y muchos ceros en su nómina. Ya en casa suelta la tableta y el iphone, se quita traje y corbata, e intenta eliminar la gomina y el rictus castigador. Después, al entrar en el salón, su mujer evita su mirada, mientras que sus hijos se tapan la nariz y le insultan en voz baja.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Cadáver

En sus dientes agonizaba el último padrastro, cuando el luminoso anunció el siguiente tren. Recorrió cabizbajo el andén esquivando las miradas de los demás viajeros para ahuyentar la tentación de echarse atrás. Cuando el Cercanías asomó por el túnel, las risas y los gritos de unos niños le hicieron alzar mecánicamente la vista. Al verlos comprendió que ellos no se lo merecían. Ojeó los pellejos infectados de sus dedos y escupió el trozo de uña que reservaba para el final. Entonces dio marcha atrás y se largó. No era necesario saltar; hacía tiempo que la vida le había arrollado.


miércoles, 9 de noviembre de 2016

Liturgias


Cogidos de la mano, y arreglados con sus mejores galas, el matrimonio se dirige presuroso a cumplir sus obligaciones dominicales con el Señor. En la iglesia siempre son los primeros en comulgar, los últimos en marcharse. Pero el verdadero culto comienza al llegar a casa, cuando tras cruzar la puerta él reparte la primera hostia, y sin necesidad de consagración ni sermones imparte su fe con puñetazos, patadas e insultos. Al finalizar su particular ceremonia, expone su homilía sobre cómo evitar los pecados terrenales, mientras que ella, con la cara hinchada y la estima pisoteada, suplica arrodillada su perdón.

martes, 1 de noviembre de 2016

Día de difuntos


Diana, Davinia, Débora, Delia, Dulce, Dora, Dafne, Dánae, Doris, Dalmira. Diez dulces damiselas doblan durante días. 

Dong. Delirante desfile de difuntos descreídos de Dios: duendes demoníacos, diputados drogadictos, dictadores dialogantes, demócratas decepcionados. 

Dong, dong. Danza desafiante de dentistas desdentados, delincuentes dadivosos, demagogos depresivos, defraudadores desafortunados. 

Dong, dong, dong. Decorado dantesco desparramado de dandis desabrigados, decoradores desaliñados, discotequeros deprimidos, dulzaineros desafinados. 

Dong, dong, dong, dong. Deambular diario de delineantes derrumbados, daltónicos decolorados, despojos deiformes, deportistas derrotados, 

Dong, dong, dong, dong, dong. Domingo decrépito: derroche de duelo, desdicha, degradación. 

Dong, dong, dong, dong, dong, dong. Domingo de difuntos, domingo de dolor.


martes, 25 de octubre de 2016

Superpoderes


Lleva máscara roja con dos grandes ojos blancos con el borde en negro, araña en el pecho, pantalones azules y telarañas por el traje. Pero no es eso lo que atrae a los turistas que se fotografían junto al Spiderman que a diario aparece por la plaza. Lo que a todos hipnotiza es esa barriga prominente que va hinchando, cada vez más, al realizar su pose. Nadie sospecha que no es el ego de sentirse el centro de atracción el que lo consigue, sino su superpoder para adherir su mano con gran velocidad a las carteras de sus admiradores.


lunes, 17 de octubre de 2016

De todos y de nadie


Confidente, amante, consejera o esclava, se desdobla en múltiples personalidades a cambio de unas decenas de euros. Encima, debajo, delante o detrás, sin ser contorsionista se adapta a cualquier posición que ese día le propongan. Estefanía, Tania, Vanesa, Tamara o Verónica, su nombre no importa, porque la bautiza el que suelta los billetes. Moteles, coches, parques o callejones son los lugares donde ellos demuestran su poder mientras creen que ella gime de verdad. Desprecio, repugnancia, dolor es lo único, aparte de su cuerpo, que pone de su parte mientras, anestesiada a la humillación, intenta que terminen lo antes posible.


viernes, 7 de octubre de 2016

Dedos


Con ella no hace falta leer entre líneas, ni buscar doble sentido a las palabras. Cuando necesita sexo se tumba en la cama, arquea la espalda y entrecruza los dedos apoyándose en la cabeza: es la señal. Él duda, pero sale de la habitación diciendo que regresa enseguida. Tras escapar, se sienta en el sofá y va cambiando de canal: del derbi del siglo a la última de romanos. Así, mientras él observa al árbitro señalar el punto de penalti o al emperador bajar el pulgar, ella se desnuda y deja a sus dedos deslizarse amorosamente por su cuerpo.



domingo, 2 de octubre de 2016

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Agosto nunca existió


Observo tu fotografía, e imagino que estamos en nuestro bar charlando y besándonos. Sigo creyendo que julio es interminable, y que agosto nunca existió; que sonará el teléfono, bajaré y estarás esperándome para caminar abrazados. 

Te juré odio eterno si me dejabas, pero jamás lo pensé así. Por eso al despertar con esa pesadilla del camionero dormido invadiendo el otro carril, entro en tu whatsapp buscando un cambio en tu estado, o en la foto de perfil. Bajo al bar, te pido un refresco y apuro cerveza tras cerveza hasta que los hielos se derriten. Entonces vuelven las lágrimas.