viernes, 29 de abril de 2016

Desparejado


Le vio jugar al rescate, patear balones embarrados y ponerse de puntillas en las fotografías grupales. Estuvo expectante, junto a la chimenea, muchos cinco de enero y no faltó cuando Luis empezó a tontear con Julia ni tampoco en el primer beso. Soñó con verle formar una familia e incluso que alguno de sus hijos lo adoptara. Aquel día al entrar solo en la lavadora, cuando su pareja se despistó entre la ropa destinada a Cáritas, predijo su final. Desde entonces, ninguneado, ha ido dando tumbos por los cajones. Hoy el calcetín de la suerte duerme en el basurero.

jueves, 28 de abril de 2016

Luz de ángel

Hace tiempo que el blog cría telarañas, y aunque tengo ganas de abrir ventanas y sanar, la pereza siempre gana. Hoy me aprovecho, y dejo que limpien por mí, y por eso os dejo con esta historia de Sara. 

Os quiero. 

Luz de ángel 

En tus ojos brilla un sol frío de invierno, como el mes en que naciste. Sé que en ti vive un alma ansiosa de calor a cada instante. Tu besos buscan mi piel para absorber el amor que necesitas para respirar y aunque a menudo tus brazos estén vacíos, como yertos, yo sé que siempre esperan, que siempre están dispuestos al abrazo de la madre que no juzga, de la madre que simplemente ama. 

Hija, así te llamé nada más nacer. Así te llamo cada día y cada día mi alma estalla en mil pedazos cada vez que pronuncio esa palabra. Tan simple y a la vez tan complicada. Eres mi luz de ángel porque a veces siento que no eres de este mundo. Que eres un regalo que nunca sabré apreciar en toda su magnitud. Libre como el aire, así eres tú. Una pieza imposible de encajar en ningún sitio. Y sin embargo, tan suave, tan dulce ...y tan pura. 

 A veces protestas porque no entiendes el mundo. El mundo es así, yo te digo, tienes que asumirlo. Pero ¿sabes una cosa? No tengo razón. No lo asumas. Lucha, no te rindas nunca. Porque llevas en ti una luz que pocos pueden ver con claridad. Pero si alguien se detiene a observar, será tocado por el milagro de un destello de sabiduría.


jueves, 21 de enero de 2016

El azar de los juegos


Siempre que mi Jose escucha hablar sobre perineo, próstata o punto G, repite que eso es de maricones. ¡A él que ni de pequeño pudieron ponerle un supositorio! Pero ahora me tiene hecha un lío: la semana pasada acertamos una de trece, salimos a celebrarlo, y regresamos achispados. En casa, comencé a besarle, a mordisquear su cuello, orejas, pezones… y viendo cómo se excitaba me animé a explorar más allá. Aunque su mirada me fulminó al hurgar en sitios hasta entonces prohibidos, no paré hasta que estalló de placer. Desde entonces no me habla, pero apuesta de forma compulsiva.


viernes, 11 de diciembre de 2015

El rey del brillo

Un taburete, betún, ceras, cepillos, bayetas… Marcial, autoproclamado «rey del brillo» ofrece por cuatro euros conversación y zapatos en los que incluso se podría comer. Superviviente del arte de lustrar calzado sueña con que algún día cambie su suerte, y pueda disfrutar que otro se los limpie a él. Y como a veces los sueños se cumplen, dos años después abandonó su metro cuadrado de acera de la Gran Vía para enfundarse en un traje elegante y unos botines tan relucientes como la inscripción que reza en su lápida: «El símbolo de la elegancia es el zapato limpio».

Después de mucho tiempo sin colgar nada, os dejo hoy con esta historia con la que participé hace un par de meses en Esta noche te cuento. Se trataba de escribir un microrrelato que tuviera relación con los Epitafios.

lunes, 28 de septiembre de 2015

Caducidad


Tras meses de mentiras, silencios y desprecios se han sentado a hablar. Después de los reproches, los sollozos y los besos han acordado que juntos podrán superar el muro que les aísla. Incluso han prometido encontrar esas nubes en las que siempre andaban subidos al principio de su relación. 
Al acostarse él ha vuelto a buscar la petaca de vodka que disimula en su mesilla y comprueba cómo la caja de preservativos avanza desbocada hacia su caducidad. Ella echa mano de las tabletas de orfidal y lexatin, para no recordar que su caja de los sueños caducó hace tiempo.

martes, 1 de septiembre de 2015

Vacíos

Despliega su silla en medio de la plaza, abre la mesa de campo, y coloca con mimo el mantel. Tras una hora maquillándose de blanco la cara, y vistiéndose de negro riguroso, se pinta el bigotillo y ajusta el sombrero. Su último recurso para comer es sentarse frente a un plato vacío, con un tenedor del que cuelga un trozo de cordón. Con eso pocos días consigue las monedas suficientes para comer caliente. Con eso muchas noches cuando llega a su rincón del puente saca la silla, mesa y mantel, el plato vacío y el tenedor con el cordón.

La imagen está tomada de Internet


martes, 21 de julio de 2015

Donde se mata y se muere


Todas las noches despierta con las mismas imágenes incrustadas en su cabeza. Reptando, esquiva las balas hasta que consigue visualizar el objetivo. Entonces apunta y dispara varias veces sin titubear. Impasible ante los gritos que claman ayuda, tira por última vez, casi a quemarropa. Ese último fogonazo, que encierra horas de espera, minutos de riesgo y segundos de duda, le conduce hasta los premios, los informativos y la fama efímera. Pero nada compensa ese olor a sangre frita que ya siempre le acompañará, y aunque se repite que solo era un observador, revive llorando las imágenes de su cámara.

lunes, 29 de junio de 2015

Plantado en el paseo

En noviembre fue Caperucita, en diciembre Charlot y en enero alternó el disfraz de torero con el de lavandera. Este mes se ha pintado de verde y marrón, y adorna su cuerpo con ramas y hojas. Inmóvil, lleva posando durante horas atrayendo la atención de los turistas. Hoy es el único árbol en flor del paseo. 
Aún tardará en llegar la primavera y entonces alguien se percatará de que el tronco en el que recolecta las monedas está abarrotado, y que el hedor que desprende desentona frente al de los otros árboles que empiezan a florecer junto a él.


sábado, 13 de junio de 2015

Visitas no deseadas


Desde que el tío Jero, el patriarca, ha ingresado en el hospital, el desfile no cesa. Hijos, sobrinos, nietos, y conocidos del barrio abarrotan la sala de espera. En su habitación está Luis, un anciano que hoy, tras un mes operado, ha recibido la segunda visita de su familia. Esta vez tampoco han estado mucho tiempo porque no soportaban el jaleo de los vecinos. Antes de marcharse han puesto una queja en atención al paciente alegando que esas no son condiciones idóneas para recuperarse un enfermo. Luis sigue rezando cada noche para que las molestias de Jero no remitan.

miércoles, 27 de mayo de 2015

La llamada de las nueve


Desde que Dolores se fue, su única compañía era el trabajo. Hace medio año tuvo que jubilarse y el miedo a morir solo comenzó a angustiarle. Entonces convenció a Antonio, un antiguo compañero, para que le telefoneara a diario; siempre a las nueve. Dejaba que sonara, descolgaba y volvía a colgar. Con eso era suficiente.

Anoche no sonó. Al comprobar que había línea los temblores y la asfixia le impidieron dormir. Hoy ha sabido que Antonio había fallecido. Un dolor agudo en el pecho le ha paralizado cuando, a las nueve en punto, el teléfono ha vuelto a sonar.