jueves, 16 de febrero de 2017

Hábitats


Suena el despertador, me aseo y salgo de casa. Ayer me ascendieron y hoy me siento mucho más importante. Me cruzo con los perroflautas del bajo, luego con los chinos del bazar y con los curritos del edificio contiguo; algo me eleva por encima de ellos. Entro en el bar de siempre y respiro esa mezcla de aceite, café y sudor avinagrado. Puedo ver cómo en la cafetería de enfrente desayunan los ejecutivos de mi empresa y anhelo estar allí. Entonces repaso la mísera subida de sueldo, miro a alrededor y disfruto del olor mientras degusto mi café torrefacto.


martes, 7 de febrero de 2017

Converso


Al levantarse acurruca bajo la almohada su bondad y amor, después arropa con mimo la humildad y la amabilidad. Ahora ya puede ponerse la ropa negra, la cartuchera y empuñar el fusil.
Hace dos meses era un profesor anodino incapaz de matar una mosca, hoy ansía matar por su nuevo Dios. Ha pasado de enseñar integrales, determinantes y trigonometría, a aparecer en televisión luciendo orejas colgadas de su uniforme.
Asegura que su Dios todo lo perdona, pero cada noche cierra las ventanas de su refugio. No quiere que el recuerdo de cómo era antes de convertirse escape mientras duerme.

martes, 24 de enero de 2017

Al descuido

Camina firme entre el gentío, listo para una nueva faena. Apoya la muleta en el brazo izquierdo y fija la vista en su objetivo. Paso a paso se arrima con temple hasta su víctima, y cuando ya puede sentir su aliento estira el brazo para rematar la suerte. Es ahí cuando una voz grave le sorprende y le hace retroceder: “O sacas esa mano de ahí, o te la corto”. No son avisos como en los toros, sino unos pitidos, los que le permiten salir airoso. Sale raudo del vagón, haciéndose el despistado, y decide esperar una nueva oportunidad.


lunes, 16 de enero de 2017

Vertiginosos


Él subía empujado por la muchedumbre, ella bajaba desbocada para alcanzar el metro. Minutos después de chocar tomaban café, de dos sorbos, en una hamburguesería y en cuatro meses legalizaban con un sí quiero la llegada del primer niño. Hoy siguen corriendo. Debido a sus horarios solo hablan por teléfono, pero siempre algo ineludible les obliga a colgar. Ya en casa, en la poca intimidad robada a sus hijos pequeños, ella finge sus orgasmos para dormir cuanto antes, y él procura derramarse rápidamente para consultar su agenda. Prometieron amarse siempre, pero su “toda la vida” pasó a la carrera.


jueves, 5 de enero de 2017

Nota de adiós


En cuanto Luis se marchó, dolida por lo cobarde de su huida, Laura fue destrozando todos aquellos borradores de historias que él diseminaba por la casa. Después tiró los tres libros que él había escrito, los que disfrutaron juntos, y los que él había comprado. De la nevera arrancó sus notas de tareas pendientes y del cajón del dormitorio las dedicatorias de cumpleaños y aniversarios. Tras estar segura de haberse deshecho de todos los papeles que evocaban su recuerdo, se encerró en su despacho y abrazó en su pecho la nota en la que Luis se despedía para siempre.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

El cirujano

El aspirante a escritor tuvo claro qué hacer cuando escuchó a un afamado novelista que él era un cirujano de las palabras. Comenzó usando bótox para la o, p, a, d y q, una mamoplastia de aumento para las be mayúscula, y una rinoplastia para acentuar íes, eles, efes y jotas. Con la lipoescultura resaltó curvas en la v, w y h; embadurnó con antiarrugas la m, n y ñ, finalizando con un facial completo en el resto de letras. Hoy sigue sin vender un libro pero sus microrrelatos aparecen tatuados en los antebrazos de los futbolistas más renombrados.




martes, 20 de diciembre de 2016

Caprichoso azar


María soporta indiferente otro chaparrón de gritos cargados de insultos y amenazas. Ya hace tiempo que su corazón dejó de sentir. Desde la puerta de la calle su marido sentencia que ésta es la definitiva, que no aguanta más. No puede perdonarla que haya lavado los pantalones con el décimo que habría cambiado su vida. Cuando él da el portazo definitivo, María arroja a la basura el billete de lotería destrozado. Entonces toca el bolsillo de la bata y comienza a sonreír. Abre el periódico, comprueba de nuevo los números, y la sonrisa se convierte en una carcajada interminable.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Basura


Al entrar en casa nota cómo la pesadumbre de sus actos diarios, y los de casi toda su existencia, caen sobre él. Jamás se ha sentido tan sucio. Se desviste apresurado, entra en la ducha y deja correr el agua por su cuerpo. Se enjabona como ansiando borrarse la piel: piernas, pecho, cabeza,... deja para el final boca, manos y pene. Duda un instante, pero al recordar esas caras inocentes frota con más fuerza intentando borrarlas. Entonces ve toda su inmundicia escurriéndose por el desagüe. Primero el pene, luego manos, boca,… y así haciendo remolino todo su cuerpo desaparece.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Tragos


Sale de su pensión en la calle del Barco, toma café en la calle del Pez y charla con otras compañeras en la calle de la Luna. Hasta ahí lo bueno del día. Después sube por Ballesta y comienza el calvario hasta su esquina de Desengaño donde se apoya a esperar al primer cliente. Antes que otras cosas se traga el orgullo, e intenta anular sus sentidos, pero aún así escucha los gemidos sobre su cabeza. Al acabar el servicio, y mientras llegue otro cliente, toma un trago para olvidar las penas y los porqués que siempre la acompañan.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Repugnancia


Cuando el indigente le sale al paso solicitando ayuda, Javier se tapa la nariz, mira hacia otro lado y le insulta. En su vida solo cuenta esa oferta, que nunca llega, para ser un mandamás de la multinacional donde trabaja, acumular deportivos en su garaje y muchos ceros en su nómina. Ya en casa suelta la tableta y el iphone, se quita traje y corbata, e intenta eliminar la gomina y el rictus castigador. Después, al entrar en el salón, su mujer evita su mirada, mientras que sus hijos se tapan la nariz y le insultan en voz baja.