viernes, 8 de octubre de 2010

Pinchazo

La eligió a ella ya que era la que menos le recordaba a su mujer, y puestos a darle una alegría al cuerpo mejor experimentar sensaciones nuevas. Pese a que frente a su fogosidad y entrega sólo recibió frialdad fue recorriendo su cuerpo dejando en él un inmenso reguero de saliva. Cuando su excitación le indicó que era el momento decidió penetrarla suavemente procurando no dañarla. Fue acompañando sus embestidas de besos y mordiscos que le hicieron llegar rápidamente al límite del orgasmo, pero segundos antes del clímax un sorprendente e interminable “Psssssssss…” hizo que todo se desinflara.

12 comentarios:

  1. JAAJAAAAAAA!!!!!!!

    Se pasaría en hincharla...

    Miguel

    ResponderEliminar
  2. Este hombre tiene la pilila afilada ja,ja.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Buenísimo!!!
    ¿A cuántos les habrá pasado lo mismo? jajajajaja

    Besos brujos

    ResponderEliminar
  4. Ups, qué mala experiencia. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. anapedraza (Miguel) es una de las posibilidades. Me parece que tenía demasiadas ganas.

    Torcuato o eso o la usa sin conocimiento.

    Annie realmente no conozco a nadie que le haya pasado, pero tampoco creo que sea una cosa que la gente vaya pregonando a los cuatro vientos, así que seguro que los hay, y muchos.

    Maite dentro de lo malo no es lo peor que te podría pasar pero desde luego un buen susto seguro que se dio cuando vio que aquello comenzaba a desinflarse.

    Saludos y gracias por vuestra participación.

    ResponderEliminar
  6. Aunque el tema ya está demasiado trillado, me gustó mucho, con el pero de que el título daba demasiadas pistas, creo que con otro titulo menos informador hubiera mejorado.

    ResponderEliminar
  7. Ja ja, un "gatillazo" del título hubiera quedado mejor, despistando...
    ¿Cómo se quedará uno después de eso?
    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Daniel Sánchez Bonet tienes toda la razón. Llevo muy poco tiempo escribiendo microrrelatos y poco a poco voy entonándome con las historias pero lo que aún no acabo de pulir es lo del título, y sé que es vital a la hora de reamtar un título. Espero que con el tiempo lo consiga.

    Anita Dinamita no sé cómo se quedarán porque no lo he experimentado, pero seguro que se te tiene que poner una cara de gilipollas indescriptible.

    Saludos y garicas por vuestras certeras opiniones.

    ResponderEliminar
  9. Joer, ya es mala suerte...Me acabas de deprimir jajaaj.
    Un biquiño grandote.

    ResponderEliminar
  10. Temujin el ánimo es lo último que hay que perder. Hay más de ésas. Saludos

    Carmela tampoco es para tanto, aunque debo reconoer que para una vez que se va a dar un homenaje sí es mala suerte.

    Saludos

    ResponderEliminar
  11. Jajajaja, qué poco dura la alegría en la casa del pobre... de amor.
    Un beso, Miguel.

    ResponderEliminar