miércoles, 15 de septiembre de 2010

Miradas

Seguimos sin hablarnos. Después de un año todo sigue igual. Cada mañana nos sentamos en los mismos sitios y durante diez minutos nuestras miradas se buscan a hurtadillas. Durante esos instantes de escurridizas miradas mis preocupaciones se desvanecen y nada más importa, sólo tú.

Pese a que el anillo desvela que otro disfruta de lo que yo no tengo, no eres feliz. Lo sé por esa sonrisa que me regalas al apearte del tren. Desde ese adiós sólo deseo que el tiempo vuele y que pronto amanezca para reencontrarte y disfrutar en silencio de los mejores minutos del día.

11 comentarios:

  1. Miguel no seas lindo que te como a besos!!!!!!!!!!!!
    Este es precioso, al leerte se hizo magia en mi corazón.

    Besos mágicos, of course...

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  2. El metro o el tren, son lugares de historias silentes, y a veces, como esta tuya, bellas.
    Un saludo

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  3. Muy lindo, sí señor. Cuantas miradas que nos dicen tanto...
    Abrazos

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  4. Me alegra de que estéis conmigo y también sintáis todo eso por las miradas.

    Aunque no os vea, os agradezco vuestros acertados comentarios, y Annie me alegro de que te pasara eso en el corazón.

    Saludos

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  5. ¡Ay, si las miradas contaran todo!

    ¡Cuidado!, hay miradas que engañan.

    Miguel

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  6. Me gusta :)
    Y eso que estas historias siempre tienen final triste... seguro que dentro de otro año seguirán sin hablarse, perdiendo el tiempo en silencio...

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  7. Espero dejen de mirarse y hablen de una vez.
    Lástima de tiempo perdido, pensarán :)
    Un biquiño

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  8. anapedraza (MIguel también las hay, seguro que sí. De hecho a quién no le ha pasado?

    Virgina Vadillo apuesta a que dentro de un año más de lo mismo. Tienes toda la razón.

    Carmela me temo que Virginia tiene razón. Y el tiempo pasa...

    Saludos

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  9. Hay miradas que pueden hacernos soñar, hacer que vuele la imaginación fabricando ilusiones, es otra forma de llevar con alegría la vida, que dicen que es un valle de lágrimas, las fantasías no suelen defraudar, algunas realidades, sí.
    Un beso, Miguel.

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