lunes, 6 de septiembre de 2010

Memoria histórica

Cuarenta años de silencio aderezados de miedo y odio. Veinte años intentando rescatar de la memoria todo aquello que durante tanto tiempo se vio obligado a callar. Diez años de lucha anhelando el día en el que pueda recuperar de la tierra y el olvido al padre que nunca conoció.

Pese a sus setenta años Emilio aún pelea para que esa vieja foto de estudio no sea el único recuerdo al que aferrarse. Con los ojos humedecidos asegura que hasta que su padre no tenga un descanso con lápida y flores no sentirá que aquella guerra fratricida ha terminado.

8 comentarios:

  1. Un tema un poco peliagudo. Prefiero no comentar.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Desentiérrense a todos. Sin distinciones, sin tergiversaciones, sin partidismos y aclárese todo.

    ResponderEliminar
  3. Creo que la mejor tumba para esta gente, es el lugar en donde murió defendiendo sus ideas.
    Triste que se peleen por unos huesos sus familiares.
    Que lo hagan y ya está hecho, por su reconocimiento, si es que en una guerra se puede reconocer algo más que la locura.
    Un biquiño Miguel.

    ResponderEliminar
  4. Víctor estás en tu derecho.

    Dyhego creo qeu eso es lo más justo, independientemente del bando en el que lucharon.

    Carmela creo que habría que estar en el pellejo de esos familiares para poder opinar realmente sobre qué es lo que sienten, y si para ellos simplemente son unos huesos.

    conste que esta entrada está hecha con el mayor de los respetos para todo el mundo, simplemente cuenta un sentimiento de una persona imaginaria pero que creo refleja a muchas personas.

    Saludos

    ResponderEliminar
  5. Un noble empeño, tocayo, tanto el de tu personaje, como el tuyo de llamar la atención sobre sus sensaciones, como el reto de quedarte a una de la cien palabras

    ResponderEliminar
  6. Dejad hablar al juez que han silenciado!!! El silencio y la ignorancia no construyen una sociedad justa y libre...

    ResponderEliminar
  7. Miguel Baquero hay que recordar lo que para muchos está dormido.

    Fernando Lipina me parece que lo que propones está algo complicado. Hasta que no lo quitaron de enmedio no pararon.

    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Debe ser terrible, una gran tristeza no saber siquiera dónde pueden estar los restos.
    Yo estoy con Garzón.
    Besos, Miguel.

    ResponderEliminar