lunes, 2 de octubre de 2017

Sonríe...

Saluda sonriente a sus vecinos malhumorados porque de pequeño aprendió que debía ser educado. Sonríe a los clientes que le abruman en el trabajo porque si bien su sueldo es una basura, una sonrisa transmite confianza. Entra en casa sonriendo porque aunque ella ya no está, ha leído que así producimos endorfinas que mejoran nuestro ánimo. Sonríe al revisar los análisis, que confirman los peores pronósticos, porque su abuela decía que así se alargaba la vida. Siempre ha creído lo de sonríe a la vida y te devolverá esa sonrisa, pero el tiempo se le acaba y sigue esperando.

Esta fue mi otra aportación a la propuesta semanal de "El bic naranja". La fotografía es la misma que la que acompaña a la entrada anterior.

4 comentarios:

  1. Esa mujer de sonríente falda era ese canto a sonreír que tú tan bien has captado.

    Un abrazo

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  2. Lo contrario tampoco iba a darle mejor resultado.

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  3. Sonreír es lo único que queda.

    Saludos salados.

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