martes, 12 de septiembre de 2017

Entomólogo


La casa ha comenzado a llenarse de hormigas que poco a poco se van llevando todos los recuerdos que dejaste esparcidos por ella. Varias colonias de abejas han colonizado nuestra habitación apoderándose de aquellos rincones del techo que mirábamos juntos cuando terminábamos de amarnos. En tu lado de la cama las arañas están poblando de hilos finos cada pliegue de las sábanas donde aún se conserva tu olor. Recostado en el sofá, observo el espectáculo y sigo sintiéndolas. Ahí están, todavía aguantan. Ya han pasado tres semanas desde que te marchaste pero las mariposas siguen revoloteando por mi estómago.

4 comentarios:

  1. Y van a seguir revoloteando por un buen rato. Es lo más triste o lo más bonito de todo.

    Saludos y saludes.

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  2. Precioso post. Con alas o seis patas.

    Un abrazo

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  3. Siempre nos queda el suicidio, para dejar de sufrir y que lo hagan otros.
    O continuar hacia adelante, aún cuando no haya nada hacia dónde ir.

    Saludos,

    J.

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