martes, 26 de septiembre de 2017

Creencias


Desde el día que murió don Eladio, hoy hace tres meses, no ha parado de llover. Los vecinos más devotos creen que el agua son lágrimas de alegría caídas del cielo para celebrar la venida del más beato del pueblo. Para los más guasones todo es debido a unas duchas gigantes que hay arriba para purificar a los recién llegados. Unos pocos, los más racionales, seguimos reuniéndonos cada tarde en la plaza para buscar alguna explicación lógica. Y como don Eladio profesaba tanto fervor religioso como odio al agua, seguimos esperando alguna señal definitiva que nos indique qué creer.

4 comentarios:

  1. Muy buen post. Igual el agua escapa de un cielo, donde el beato avisó que no le gusta nada eso de lavarse. Hay que seguir esperando nuevas pistas que ayuden a saber por qué no deja de llover.

    Un abrazo

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  2. Cargado de simbolismos, o yo se los veo. Aparte de eso, ojala lloviese así aquí.

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  3. Como se sabe, sin una creencia no hay rumbo ni sentido.

    Saludos y saludes.

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  4. Siempre hay una explicación para todo.
    O para casi todo.

    Saludos,

    J.

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