lunes, 12 de julio de 2010

Cuervos

Tras mucho tiempo de espera comenzaban las vacaciones: equipaje, niños, abuelo y perro, “pack” completo. El coche enfiló la autopista y fue tragando kilómetros hasta que el depósito dijo basta. En el momento de repostar la familia animó al abuelo a estirar las piernas pero cuando sólo había caminado unos metros éste observó que el coche partía sin intención de regresar. El anciano se mantuvo dubitativo y echó manos al bolsillo. De él sacó un pañuelo para enjugar las lágrimas y un sobre donde guardaba fotos antiguas, el dinero familiar de las vacaciones y las libretas conjuntas del banco.

7 comentarios:

  1. ¡NO quiero creer que haya gente así!

    Miguel

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  2. El abuelo ya se esperaba algo así, precavido él, les dejo sin money. ¡Toma!
    Duro relato, cuesta creer que pueda ser verdad.

    Un saludo indio

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  3. anapedraza (MIguel). La historia me la recor´do una noticia que escuché hace un tiempo y contaba algo parecido, al menos en su primera parte. Que sea verdad o no es otra cosa. Saludos.

    No Comments el abuelo estaba ya de vuelta. En cuanto a lo de la realidad te digo lo mismo que a Miguel. Saludo indio para ti.

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  4. ¡Que pena de abuelito!, menos mal que fue precavido, pero la inmensa tristeza que debió sentir no se la quita nadie.
    Así es, cría cuervos y te sacarán los ojos.
    Besos, Miguel.

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  5. Irene a mí me da que el tío se olía la tostada hacia tiempo. Eso que ganó.

    Saludos

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  6. Ojalá y reciban unas postales del caribe donde el abuelo les cuente como se la pasa bomba en su nueva vida.

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  7. Carlos de la Parra seguro que ya les han llegado esas postales. Me gustaría haberles visto la cara.

    Saludos

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