miércoles, 28 de diciembre de 2016

El cirujano

El aspirante a escritor tuvo claro qué hacer cuando escuchó a un afamado novelista que él era un cirujano de las palabras. Comenzó usando bótox para la o, p, a, d y q, una mamoplastia de aumento para las be mayúscula, y una rinoplastia para acentuar íes, eles, efes y jotas. Con la lipoescultura resaltó curvas en la v, w y h; embadurnó con antiarrugas la m, n y ñ, finalizando con un facial completo en el resto de letras. Hoy sigue sin vender un libro pero sus microrrelatos aparecen tatuados en los antebrazos de los futbolistas más renombrados.




3 comentarios:

  1. Tendrán sentido para alguien, sin dudas.

    Saludos,

    J.

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  2. Hay puzzles de simbología que uno no acierta a entender.

    Feliz año. Un abrazo

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