lunes, 12 de diciembre de 2016

Basura


Al entrar en casa nota cómo la pesadumbre de sus actos diarios, y los de casi toda su existencia, caen sobre él. Jamás se ha sentido tan sucio. Se desviste apresurado, entra en la ducha y deja correr el agua por su cuerpo. Se enjabona como ansiando borrarse la piel: piernas, pecho, cabeza,... deja para el final boca, manos y pene. Duda un instante, pero al recordar esas caras inocentes frota con más fuerza intentando borrarlas. Entonces ve toda su inmundicia escurriéndose por el desagüe. Primero el pene, luego manos, boca,… y así haciendo remolino todo su cuerpo desaparece.

3 comentarios:

  1. Lo triste es que la mayoría de esas basuras no son conscientes de serlo. Microrrelato puro, de los que dicen todo sin explicaciones.
    Un abrazo, Miguel

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  2. Estaría bueno lavarse la cara, y que ésta desapareciera. Como un microrrelato que leí por ahí.

    Saludos, Miguel!

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