lunes, 11 de julio de 2016

A la moda


Cuando salía de casa caminaba del brazo de Juanito con una media sonrisa, y evitando cruzar palabra con los conocidos. Soberbia, antipática, estúpida o arrogante eran algunos de los adjetivos que los vecinos del pueblo cuchicheaban al verla pasar. Aunque Juan tenía un empleo modesto ella vestía a la última, sin repetir prenda, de ahí que la llamaran la “marquesa de Pitiminí”. Daba igual la época del año: abrigos, blusas, faldas, botas, siempre lo mejor. Un único complemento la acompañaba incluso los días más duros del invierno: las gafas de sol. Los puños de Juanito no entendían de estaciones.



3 comentarios:

  1. Hola!

    Te he visitado otras veces y te he dejado comentarios, porque ciertamente tus historias gozan de mucha calidad y cada vez que puedo me doy una vuelta por tu blog. Es por esto mismo que quiero invitarte a ser parte de un proyecto literario de microrrelatos que el portal de noticias El Definido (www.eldefinido.cl) está ad portas de dar comienzo en agosto. Nos agradaría mucho contar con tu presencia y que tus textos entren a participar.

    Por favor, te agradecería que me des un correo electrónico
    para entregarte más detalles. Espero que tengas tanto interés como nosotros.

    Nos vemos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi correo es: en99palabras@gmail.com

      Ya me dirás. Saludos.

      Eliminar
  2. ¡QUé decir! si es que dominas a la perfección estos registros de realidades ocultas y amargas.

    ResponderEliminar