viernes, 18 de octubre de 2013

Escrito de negro



(El siguiente microrrelato está inspirado en la fotografía que acompaña a esta entrada. Se trata del reto “Viernes creativo” del blog “Escribe fino”)

Tras meses de búsqueda el asesino en serie de escritores, incapaz de absorber el talento de su última víctima, decidió entregarse. Sin remordimiento alguno, relató a los agentes cómo fue cortándole los dedos al Nobel de Literatura siguiendo su ritual macabro. Pero esta vez, tras el tercero, comprendió que algo no iba bien. Supuso que sería zurdo y cambió de mano. Le amputó dos más, pero siguió sin sentir nada. Entonces supo la verdad. Mientras que la policía sigue sin explicarse por qué le dejó vivir, el escritor se recupera del trauma sin importarle el no poder escribir más. 


P.D. "Última cena" es mi último microrrelato publicado "Entre vueltas de tuerca"



2 comentarios:

  1. E Nobel hacía años que sentía seco el dique de sus talento. La liberación de que no tener que explicar cada vez con más apuros la sequedad de su obra entre una mediocridad creciente, y mientras lloraba de dolor de los miembros fantasmas, sonreía para sus adentros.

    Si me permites. Un abrazo.

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  2. Aún se hará más famoso haciendo creer a la gente que escribe con los pies, ya verás, je je.
    Me pareció un enfoque muy original tocayo.
    Un abrazo.

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