martes, 4 de diciembre de 2012

Animales


Aunque esta mañana no se conocían, ahora ríen, fuman y beben como si llevaran toda la vida juntos. Los tres han tenido que engañar a sus familias para abandonar hoy sus tareas diarias en el campo, pero la oferta recibida no podía desperdiciarse. No todos los días se ganan veinte duros en unas pocas horas. 
Ahora, cuando llega el momento de comenzar el juego, siguen sin aclararse cómo repartirse los disfraces de liebre, ciervo y jabalí. Mientras deciden, entre nervios, qué animal será cada uno de ellos, dos lobos sacan brillo, con parsimonia, a los cañones de sus escopetas.

7 comentarios:

  1. Excelente, Miguel.

    Logras, en este micro, regalarnos in mundo ficcional que sugiere -mediante imágenes- su clave reflexiva.

    Un abrazo.

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  2. El hombre es un lobo para el hombre. Me gusta tu forma de presentarlo.
    saludillos

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  3. Acabo de conocer tu blog y, primero de todo, muy original la idea de las 99 palabras :)

    Sobre este relato en concreto, muy buena historia. Codicia y maldad, mala combinación. Enhorabuena!

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  4. A veces la facilidad de un premio nos hace caer fácil en el engaño. Así lo vi yo.

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  5. Qué bueno Miguel!!,

    esos lobos con escopetas dispuestos a disparar son la perdición del ser humano como especie.

    ¡¡Felicidades de nuevo por tu cumple y un abrazo!!.

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  6. Interesante: los lobos son lobos, no usan ningún disfraz.
    Un abrazo, Miguel

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