lunes, 8 de agosto de 2011

¿Un mundo mejor?



Al salir, la patera estaba inundada de sueños. Hoy los vómitos, el miedo y la muerte se han adueñado de los 12 por 2.5 metros en los que viajan. Sólo les queda acurrucarse entre ellos y rezar para soportar el oleaje, el hambre y el frío.

Cuando la esperanza ya está lista para morir, divisan la costa y son rescatados. Es entonces cuando descubren sorprendidos el curioso comportamiento de aquellos a los que quisieran parecerse. Al ver a los pescadores llevarse la gasolina, y a los vecinos arramblar con las herramientas y el ancla, sus sueños comienzan a esfumarse.


13 comentarios:

  1. Qué vuelta de tuerca más dura. Supongo que, si duele tanto, es porque existe la sospecha de que pudieera ser dolorosamente verdad.

    ResponderEliminar
  2. Triste arriesgar por un sueño algo diferente del que se pensaba.

    ResponderEliminar
  3. Sí, demasiado duro, pero en ocasiones cercano a la verdad.

    Besitos

    ResponderEliminar
  4. Que tengan cuidado con la ropa...

    ResponderEliminar
  5. Que la vida está mu mala, mu mala. La compasión brilla por su ausencia y menos cuando tu piel es de otro color.

    ResponderEliminar
  6. Bueno, los esquilmamos antes, no sé por qué no es lícito hacerlo ahora... (modo ironía off)

    ResponderEliminar
  7. Bienvenidos a la tierra de la solidaridad.
    Abrazos asombrados,
    PABLO GONZ

    ResponderEliminar
  8. Luisa pues la historia está basada en una noticia que leí hace un tiempo, así que de rea tiene mucho.

    Citizen lo pintan demasiado bonito. Luego aquí la realidad suele ser más dura.

    Elysa como ya he puesto en la respueta a Luisa el final del micro es completamente real.

    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Temujin eso es de lo poquito que han podido salvar. Al menos la que llevan puesta.

    Mar Horno eso de la piel encima es otro hándicap más.

    depropio les esquilmamos antes, lo hacemos ahora y en un futuro seguiremos dale que dale.

    Pablo Gonz y eso que somos de los países más solidarios. Por suerte creo que lo que cuento en este microrrelato es la excepción. De hecho hace bien poco vi unas imágenes en la que los bañistas de la playa se lanzaron a ayudar a los de la patera como si les fuera en ello la vida

    Saludos para todos.

    ResponderEliminar
  10. Ay, qué relato más feo... yo he visto en fotos la playa de las Teresitas un improvisado campamento solidario de bañistas. Supongo que depende donde vayan a anclar la patera...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Anita como ya puse en la respuesta a Pablo Gonz ésta es la excepción que confirma la regla. Sé que lo habitual no es lo que cuento en este microrrelato sino justamente lo contrario.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Miguel, entiendo que son náufragos -y a lo mejor cubanos o africanos- que huyen de su país, en busca de sus sueños. Me parece que ser rescatados, cuando estaban a punto de morir, es lo mejor que les puede pasar. O, como creo ver después de otra lectura, ¿a su lancha le quitan la gasolina los pescadores que se supone los iban a rescatar?

    Me deja muchas dudas la historia.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  13. José Manuel en este caso yo sí veo claro el final. De hecho está basado en una noticia real que pasó hace un tiempo en Canarias y aunque resulte chocante los náufragos son rescatados pero a su vez son robados. Ver para creer.

    Saludos

    ResponderEliminar

Los otros caminos

Esta es mi segunda propuesta para el concurso de Zenda  #HistoriasdelCamino Los otros caminos Cuando reservé el autobús para ir hasta Vilalb...