lunes, 22 de marzo de 2010

Diógenes


“Hay que ver lo que tira la gente”
. Los vecinos habían oído cientos de veces estas palabras.

Dionisio nunca olvidó los felices años de barrendero. Tenía fama de ser el mejor limpiando las aceras del barrio. Lástima de jubilación, desde entonces nada fue igual.

De aquellos años aún le quedaba su afición por dejar las calles como la patena. Sin embargo ahora todo iba para casa, donde almacenaba los tesoros que otros abandonaban al no encontrarles su verdadero encanto. Sabía que los vecinos le envidiaban y criticaban, por eso no le extrañó cuando los policías llamaron a su puerta.

9 comentarios:

  1. ¡Hola Miguel!

    Cada vez lo sufre más gente, y yo estoy convencido que es una causa de la sociedad en la que vivimos.

    ¡Un abrazo!

    MIGUEL

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  2. es un síndrome que asusta, la verdad es terrible...y la que se lía en las casas más, un vecino mío es como este tuyo del cuento

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  3. Hace poco me leí una historia espeluznante sobre unos hermanos neoyorquinos que padecían este síndrome. Es realmente terrible, y cómo dice Miguel, seguro que está relacionada con esta sociedad en la que cada vez más personas viven solas.

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  4. A mí desde luego no me gustaría tenerlos de vecinos ya que debe ser bastante desagradable el aguantar todo lo que su enfermedad conlleva.

    Desde luego el tema de la cabeza es bastante complicado, y nunca se sabe a quién le puede pasar y cuándo.

    Saludos y gracias por vuestros comentarios

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  5. Me encanta como condensas las historias... da la sensación de que no sacrificas nada para dejarlo en 99 palabras.

    Esta gente siempre me da un poco de pena, como en general toda la gente que se aisla del mundo y de la realidad, porque no sólo cargan con su enfermedad, sino con la incomprensión de la sociedad.

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  6. Quizá sea un síndrome unido al otro, que es el de la soledad absoluta, no sé, como bien dices, las cosas de la cabeza son complicadas.

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  7. Soy asiduo visitante de tu otro blog, me encantan las fotos y los textos, en este no podría ser de otra manera. ¿Padecen los banqueros el síndrome? Tanto papel, tanto papel...

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  8. Hay mucha gente con este síndrome, pero no sé si coincidencia o no, suelen ser personas solitarias, de cualquier forma me parece muy triste.
    Besos, Miguel.

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  9. hm te aseguro que cuesta hacerlo.

    Manuespada me parece que de la cabeza es algo que nunca acabaremos de comprenderlo.

    Mera me temo que esos tienen otro tipo de síndromes.

    Irene en la mayoría de los casos es como tú dices.

    Saludos y gracias por vuestros comentarios.

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