jueves, 5 de abril de 2018

El nombre

La foto está tomada en la Plaza Mayor de Madrid

Blanca, decorada con moratones, se prostituye por la calle La Negra. Concepción aborta en una clínica del barrio de la Luz. Paz disimula sus golpes con gafas y maquillaje. Auxiliadora pide ayuda al primer cliente que le parezca de fiar. Purificación se arrastra por la calle del Amor Hermoso ofreciendo sexo a cambio de un chute. Felicia llora en el club de carretera donde la retienen. Dulce vomita en el lavabo los restos del último trabajo. Todas viven en la misma ciudad. Un lugar en el que hace tiempo que las madres prefieren no poner nombre a sus hijas.

4 comentarios:

  1. Has usado nombre con mucho sentido. En el barrio de las prostitutas, qué nombre poner a las hijas, ¿no?

    Buen texto. Un abrazo

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  2. Las personas deberían elegir sus nombres hacia el final de sus vidas. El que más les represente. O cambiarse de nombre cada vez que viven algo que los transforme.

    Buen relato, Miguel.

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  3. Tal vez haya que empezar a dejar de multiplicarnos. Ese mandato bíblico nos ha condenado sobremanera.

    Saludos,

    J.

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