martes, 6 de marzo de 2018

Desencantada


Con solo veinte años ya se ha cansado de buscar el amor para solo encontrar cuerpos desconocidos que la ofrecen polvos rápidos con regusto a tabaco, indiferencia y alcohol. Le ha sobrado tiempo para descubrir que esos príncipes azules portadores de la felicidad, que le vendieron de pequeña, eran una gran estafa. Tiene asumido que jamás encontrará a alguien que realmente merezca la pena y que deberá elegir a aquel que le venda las mentiras mejor que los demás. Para compensar su suerte se ha propuesto que de esa relación no nazca ninguna hija. Así podrá detener la cadena.

3 comentarios:

  1. Me ha gustado. Tener un hijo será la forma de educar a un varón para valorar la vida y a la mujer de otra manera. El concepto de príncipes azules deberían estar prohibido. También el de princesita que espera que la conquisten o rescaten.

    Un abrazo

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  2. Cadena tan extensa como pesada.
    Las mentiras no dejan de serlo por ser las mejores.

    Saludos,

    J.

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  3. ¡Hola! Yo también adoro escribir, como puedes ver en mi blog, pero se me da mal el relato corto; tampoco soy de novelas. Dejémoslo en un relato medio: ¡ja, ja! ¡Suerte con los 20 Blogs! También voy a concurso, por Solidaridad, pero hay mucho de literatura en mi página. Aquí la dejo. ¡Gracias!

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