jueves, 19 de abril de 2012

Para siempre


Alicia nunca ha podido olvidar aquella mañana cuando, tras escuchar casualmente una conversación telefónica de su prometido, decidió que nadie se casaría con ella por pena y rompió con todo. Con el tiempo supo que Julio se casó y tuvo tres hijos, pero ella nunca encontró quien le hiciera reír y llorar sin motivo aparente. Su corazón permaneció seco hasta que la semana pasada el teléfono sonó y Alicia, tras escuchar aquella voz, se estremeció y rompió a llorar. Hoy, de nuevo juntos, saben que si para Gardel veinte años no son nada, para ellos sesenta son una minucia.

16 comentarios:

  1. Narras una historia de amor diferida. Conocí alguna de este tipo pero por otros motivos. Me ha despistado el cambio de nombre Julia (por Alicia, que creo que es la que rompe a llorar). Si por el contrario Julia es Julio, que ha cambiado de sexo, pues también está bien, pues el amor no entiende se sexos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ximens me acabas de hunidr. He leído este micro unas cuantas veces y acabo de darme cuenta de lo de los nombres. Alicia es Julia y no hay cambio de sexos sino cagada mía.

      Voy a cambiarlo. ¡Qué bochorno!

      Saludos

      Eliminar
    2. No pasa nada, Miguel. Este problema lo hemos sufrido todos. Bochorno sería para mí detectarlo y no decírtelo. Yo aprendo más de "herrores" que me dicen los amigos que de los aplausos estandarizados.

      Eliminar
  2. El amor no sabe de días, ni de años... Pero, este amor me pareció que un momento se truncó...

    Tus 99 palabras,las he contao, eh...Están bien hiladas conseguido el efecto/afecto.

    Besicos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El amor siempre triunfa, al menos eso dicen los expertos.

      Besicos para ti.

      Eliminar
  3. Parece que fue ayer, pueden decirse Alicia y Julio. Mucha poesía en este micro.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sergio para ellos es como si fuera ayer.

      Saludos.

      Eliminar
  4. Se ve que estaban hechos el uno para el otro. Ahora deberán darse prisa si quieren recuperar el tiempo perdido :-)

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. El amor no entiende de años, pero el cuerpo sí, por desgracia. Que se den prisa por si acaso!!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Hay amores eternos. Quiero creer yo. Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Yo también quiero creer que el tiempo no es nada.

    Besitos

    ResponderEliminar
  8. Pues el amor no entenderá de alturas ni de años, pero que el tiempo pasa, y golpea con su segundero es una evidencia contra la que me gustaría encontrar remedio. ¿Me das el teléfono de Alicia? ¿desearía preguntarle un par de cositas?.

    Gracias por este micro tan bonito.
    Laura.

    ResponderEliminar
  9. Es que para amar nunca es tarde. Pero por lo que entiendo el amor eterno e incondicional es el de ella, pues él no estaba con ella por amor. Aunque con los años (60 ni más ni menos) se da cuenta de que si lo era. Es así?
    Un abrazo, tocayo.

    PD. Hoy voto sin falta. Estoy con las últimas relecturas

    ResponderEliminar
  10. Acabo de descubrir tu blog y tus cuentos me parecen tan frescos como un libro secreto escondido bajo una sábana blanca (osease, me gustaron mucho) he aquí una nueva seguidora.

    ResponderEliminar
  11. Pues vaya jodienda, seguro que malinterpretó la conversación... si es que no se deben escuchar conversaciones ajenas. Me gusta eso de encontrar alguien que te haga reír y llorar sin motivo aparente.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  12. Nunca es tarde para enmendar un error.

    ResponderEliminar