viernes, 26 de agosto de 2011

Aparición en El País Semanal y en el blog de Pablo Gonz


Ayer, tras terminar las vacaciones, me puse al día con todos los mensajes recibidos en mi e-mail y entre ellos encontré uno de Anita Dinamita diciéndome que había leído un microrrelato mío en El País Semanal del pasado domingo. La verdad es me dio alegría saberlo ya que fue el único que mandé al concurso de microrrelatos relacionados con el verano.

Pues bien, hasta que me vaya acomodando y vayan surgiendo nuevas ideas, os dejo con ese micro. Mil gracias Ana por la información.

"Cargó el equipaje, sentó al niño en su silla, miró a su mujer y arrancó el coche. Otro año más se acabó lo bueno, empezaban las vacaciones"


Aprovecho esta entrada para darle las gracias a Pablo Gonz por haberme incluido con el microrrelato Desamores en la sección "Mis invitados" de su blog. Si alguien no tuvo opción de leerlo ahí queda el enlace.

Enlace

lunes, 22 de agosto de 2011

Vuelta a Madrid

Tras un frenético transbordo Renfe-Metro he entrado de nuevo en su juego. Si al llegar las vacaciones necesito unos días para olvidarme de las prisas, al volver no hace falta adaptación. Transitar un día por sus calles sobra para familiarizarte con cláxones, atascos, empujones, colas,…

Aún hay una opción para sobrevivir: recorrer la ciudad cuando se despereza. Decido ir andando al trabajo y observo a la gente caminando somnolienta, repartidores autómatas, cierres bostezando, bares humeando café, e incluso el canto de los pájaros. Este es el otro Madrid que consigue compensar en parte todo lo que vendrá después.

miércoles, 17 de agosto de 2011

¡Viva el fútbol!

Ángeles odiaba anglicismos como penalti, órsay o derbi. Su marido vivía apasionadamente todo lo relacionado con el fútbol pero ella, que ni tan siquiera comprendía eso del fuera de juego, anhelaba una vida en la que el vértigo y la emoción no se lo proporcionara una final de Champions o un penalti a lo Panenka.

Cuando Ángeles decidió cortar con esa vida, una llamada de Andrés dio un vuelco a la situación. Cuando él llegó del Vicente Calderón ella le esperaba vestida con unas braguitas rojiblancas recién compradas. Una curiosa combinación de equis, unos y doses hizo el resto.

viernes, 12 de agosto de 2011

Se ha escrito un crimen



A Jesús Flecha le conocían en el mundillo microrrelatista como Jessica Fletcher porque daba igual lo que escribiera, en el último momento el protagonista pasaba a mejor vida. Suicidios, accidentes, enfermedades, asesinatos, muertes repentinas, cualquier excusa era válida para que un fiambre acabara adornando la última frase.

Cansado de críticas y deseoso de demostrar que podía escribir sin necesidad de que la muerte fuera la protagonista principal, se puso con una historia de ésas que llegan hasta lo más profundo. A él le llegó tanto que su pluma fue incapaz de poner el punto final. Lo puso su corazón.


lunes, 8 de agosto de 2011

¿Un mundo mejor?



Al salir, la patera estaba inundada de sueños. Hoy los vómitos, el miedo y la muerte se han adueñado de los 12 por 2.5 metros en los que viajan. Sólo les queda acurrucarse entre ellos y rezar para soportar el oleaje, el hambre y el frío.

Cuando la esperanza ya está lista para morir, divisan la costa y son rescatados. Es entonces cuando descubren sorprendidos el curioso comportamiento de aquellos a los que quisieran parecerse. Al ver a los pescadores llevarse la gasolina, y a los vecinos arramblar con las herramientas y el ancla, sus sueños comienzan a esfumarse.


miércoles, 3 de agosto de 2011

A la hora del café



Una mezcla de sangre aceite y baba se le escapaba por la comisura de la boca. Al ver su cara de satisfacción las ganas de vomitar se le hicieron casi insoportables. Definitivamente el documental sobre los caníbales de Nueva Guinea había conseguido estropearle su hora del café.

No se explicaba cómo, bajo la excusa de un ritual religioso, podían cometerse esas atrocidades. Apagó el televisor y comenzó a hojear las decenas de papeles que le esperaban. Tras santiguarse tomó la pluma y, con pulso firme, fue firmando todos aquellos documentos en los que sus rivales eran sentenciados a muerte.