lunes, 14 de agosto de 2017

Viajera

Su pasión por conocer mundo hace que siempre se cuele en coches, trenes, autobuses,… cualquier medio de transporte es válido. Su carácter inquieto, e incluso molesto, provoca que no sea bien recibida como compañera de ruta. Pero no importa solo quiere viajar sin importar el dónde o el cómo. Si tiene que elegir, prefiere las excursiones del Imserso donde siempre es la primera cuando se abren las puertas. Hoy un descuido fatal la ha llevado a un autocar de escolares donde, desacostumbrada a la agilidad manual de sus ocupantes, su zumbido y sus ansias turísticas han muerto al instante.

2 comentarios:

  1. Es que la vitalidad infantil destroza cualquier deseo de viajar.

    Hay un hotel que no admite niños. Por algo se habrá hecho. Son vida, nos dicen, y ruidos miles, se olvidan de advertir.

    En serio, buen post. Un abrazo

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  2. Pobre guía turística, pero el tiempo pasa.

    Saludos,

    J.

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