jueves, 23 de febrero de 2017

Confesiones


Cada noche Eva recorre las calles ofreciendo mantas, calcetines, comida caliente y tiempo para escuchar a mendigos, prostitutas y a todos aquellos que malviven por el centro de la ciudad. Al día siguiente, acude a su terapeuta para superar a base de diván su última separación. Cuando el psicólogo termina la jornada, baja al bar y sólo, en un rincón, toma un cubata tras otro. Luego, antes de regresar con su familia, hace la parada obligatoria en la esquina de siempre y sube a la pensión con Davinia, siempre dispuesta a oír los problemas que le ahogan en casa.


jueves, 16 de febrero de 2017

Hábitats


Suena el despertador, se asea y sale de casa. Ayer le ascendieron y se siente mucho más importante. Se cruza con los perroflautas del bajo, con los chinos del bazar y con los curritos del edificio contiguo; algo le eleva por encima de ellos. Entra en el bar de siempre y respira esa mezcla de aceite y sudor avinagrado. Desde allí ve cómo los ejecutivos de su empresa desayunan en la cafetería de moda que hay enfrente, y anhela estar allí. Entonces repasa la subida mísera de sueldo, mira alrededor y disfruta del olor mientras degusta su café torrefacto.


martes, 7 de febrero de 2017

Converso


Al levantarse acurruca bajo la almohada su bondad y amor, después arropa con mimo la humildad y la amabilidad. Ahora ya puede ponerse la ropa negra, la cartuchera y empuñar el fusil.
Hace dos meses era un profesor anodino incapaz de matar una mosca, hoy ansía matar por su nuevo Dios. Ha pasado de enseñar integrales, determinantes y trigonometría, a aparecer en televisión luciendo orejas colgadas de su uniforme.
Asegura que su Dios todo lo perdona, pero cada noche cierra las ventanas de su refugio. No quiere que el recuerdo de cómo era antes de convertirse escape mientras duerme.