martes, 26 de julio de 2016

Dolores selectivos


María empana los filetes de pollo frente al televisor, mientras Jorge resuelve el autodefinido. Los pactos de gobierno, otra ola de calor o la huelga de controladores aéreos constituyen de nuevo el ruido de fondo en la cocina. Cuando la presentadora avanza la noticia de que acaba de producirse un nuevo atentado terrorista, dejan por un instante sus tareas y levantan la vista para ver dónde ha ocurrido. Al saber más detalles, y escuchar que no ha sido en España, Jorge intenta completar la 3 vertical: “sinónimo de indolencia”, y María continúa con los filetes: primero huevo, luego pan.

martes, 19 de julio de 2016

Estatuas

Aquí está el enlace a la tienda de la Editorial Baile del Sol, donde puedes comprar mi primer libro: 99 x 99 (microrrelatos a medida).


ESTATUAS

Trabaja en los depósitos de la Biblioteca Nacional, no confraterniza con otros funcionarios, no lee periódicos, ni usa internet. Su único contacto mundano es el bar donde, callado en la mesa del fondo, escucha hablar sobre corrupción, el Atleti o los cuernos de la clientela. Unos güisquis después marcha a la plaza donde espera a que el barrio oscurezca para poder dormir. Hoy una estatua meditabunda ha roto su rutina al arrebatarle el banco donde descansa. A escondidas, y harto de envidia, observa a la gente fotografiarse, a las palomas posarse y a los niños trepar por su cuerpo.

lunes, 11 de julio de 2016

A la moda


Cuando salía de casa caminaba del brazo de Juanito con una media sonrisa, y evitando cruzar palabra con los conocidos. Soberbia, antipática, estúpida o arrogante eran algunos de los adjetivos que los vecinos del pueblo cuchicheaban al verla pasar. Aunque Juan tenía un empleo modesto ella vestía a la última, sin repetir prenda, de ahí que la llamaran la “marquesa de Pitiminí”. Daba igual la época del año: abrigos, blusas, faldas, botas, siempre lo mejor. Un único complemento la acompañaba incluso los días más duros del invierno: las gafas de sol. Los puños de Juanito no entendían de estaciones.



lunes, 4 de julio de 2016

Lecciones

Esta historia también se quedó fuera de mi libro:
99x99 (microrrelatos a medida).


Julianín llora, mira de reojo, y vuelve a llorar; su mamá no quiere comprarle esas zapatillas que anuncian en la tele. Es entonces cuando su madre, hastiada de caprichos, decide iniciarle en la vida. Enciende el ordenador, le muestra unas imágenes de críos con sandalias raídas, y él se enrabieta más. Luego le pone unas instantáneas de chiquillos descalzos pidiendo en la calle, y ahí ya, compungido, decide buscar las zapatillas de siempre. Cuando aparecen las fotos de niños amputados por minas antipersona Julián explota. Apaga el ordenador y comienza a atarse los cordones lo más fuerte que puede.


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En caso de que lo quieras dedicado, puedes ponerte en contacto conmigo y te lo haré llegar.