martes, 22 de noviembre de 2011

Sueños y mentiras


Tiene 19 años y anhela trabajar en Europa como bailarina, pero su pobreza supera a su arte y a su belleza. Un milagroso préstamo de 3000€ y la promesa de un trabajo la traen hasta España. Aquí sus sueños se evaporan nada más llegar al comprender que no serán sus bailes los que paguen la manutención y las deudas contraídas. Alcohol, cocaína, preservativos y babas conforman el peaje de vuelta, allanado ligeramente por un pequeño tesoro escondido bajo el colchón. Cada noche saca la fotografía, la besa y, sollozando, tararea la nana que siempre le cantaban antes de dormirse.


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Un microrrelato hecho canción



Hace un tiempo colaboré con Clara Valera en su proyecto "Escríbeme una ilustración" y a partir de la imagen que ella me envió, me salió el microrrelato que publiqué hace un tiempo. Pues bien, ayer me he enterado de que ese microrrelato ha sido convertido en canción gracias a la dulce y envolvente voz de Quesia. Como esto me ha hecho mucha ilusión, os dejo el enlace a la canción por si a alguno le apetece escucharla. Además os dejo el enlace al microrrelato por si alguien no lo leyó en su momento.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Domingo de difuntos


Hoy, para variar, os dejo con una entrada que no llega a las 99 palabras. Se trata del intento que hice para el juego de noviembre de "Cuentos y más" la página de los textos cortos. En este caso se trataba de escribir un micorrelato en el que todas las palabras empezaran por D.


Esto es lo que me salió:

Domingo de difuntos

"Delirante día de difuntos. Danza desafiante de desdichados, deseosos de despedirse del deambular diario. Decorado dantesco de desechos, despojos,… Derroche de duelo, de desdicha, de decepción, de degradación. Domingo decrépito, domingo de dolor"

martes, 8 de noviembre de 2011

Lo peor del amor



“Lo peor del amor cuando termina son las habitaciones ventiladas…” Hasta ese día no comprendió esas estrofas que tantas veces había escuchado.

Entonces, para retener lo que aún quedaba allí de ella, decidió no abrir más las ventanas del apartamento. Tampoco la puerta. Dejó de alimentarse buscando que aquellos últimos besos perduraran en su boca y se dejó empapar por el olor cansino a soledad, recuerdos y fotos caducadas que iba invadiéndolo todo.

Hoy un forense ha certificado su muerte. Entre decenas de palabras ilegibles el informe esconde la enfermedad maldita que se lo llevó: “cáncer en el alma”.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Al natural


Cada tarde, a las cinco, sale a la plaza y entre los gritos de unos y las risas de otros, va esquivando embestida tras embestida.
La suerte de varas le llegó a lomos de la cooperativa que le estafó casi todos sus ahorros. Las banderillas las sufrió al cerrar la empresa en la que trabajaba. La estocada llegó al marcharse su mujer con sus dos hijos.
Hoy la mezcla antidepresivos-alcohol le hace escuchar las bocinas, como si fueran clarines. Es entonces cuando se quita la chaqueta y, toreando al natural, espera que algún conductor despistado le dé el descabello.