martes, 31 de mayo de 2011

Póntelo, pónselo

Obsesionado por su salud cumplía a rajatabla todos los consejos nutricionales posibles para mantenerse sano. Le llamaban “el desgraciao” porque no podía tener otro apodo alguien que en el bar pedía un descafeinado con sacarina y leche desnatada. En su nevera todo estaba etiquetado como bajo en calorías o integral. No probaba la sal, tomaba alimentos hervidos o a la plancha y sólo bebía agua mineral y zumos naturales. Pese a sus obsesiones murió joven. Su pasión dietética era tan grande como la que sentía por las mujeres, y sin embargo con ellas nunca admitió ningún tipo de precaución.

P.D. Este microrrelato está incluido en mi libro. Si quieres comparlo o saber más sobre él pincha en este enlace.

viernes, 27 de mayo de 2011

El huerto de los sueños


Hastiados de los frutos podridos que siempre recibían, y seguros de que la cosecha no mejoraría, despertaron de su letargo y decidieron que ellos mismos deberían sembrar si querían recoger. El terreno elegido era conocido como "Sol": con ese nombre no podían fallar. Allí plantaron la semilla de los sueños, abonada por la ilusión de unos pocos. Según pasan los días van consiguiendo que comience a brotar. Así pronto podrán cosechar un poco de esperanza y solidaridad. Incluso una pizca de esa rareza llamada utopía, que contra todo pronóstico, continúa absorbiendo nutrientes en su afán de convertirse en realidad.

P.D. Esta es mi modesta contribución a la propuesta de Lola Sanabria.


lunes, 23 de mayo de 2011

Manchas imborrables



Aún no ha amanecido pero ya está entregada a su rutina purificadora. Primero champú, gel y esa esponja que lija más que limpia. Después bastoncillos y pasta dental hasta forzar las náuseas. Se enjuaga con colutorio y por primera vez se mira al espejo. Echa a lavar el pijama, se enfunda unos vaqueros y una camiseta, embadurna sus botas con betún y vuelve a mirarse. Entonces se desviste y comienza de nuevo: champú, gel, esponja… Así varias veces, diariamente.

Pero todo es inútil. Nada eliminará esa suciedad que la invade cada noche cuando a hurtadillas él abandona el cuarto.



lunes, 16 de mayo de 2011

La solidaridad está de moda


Como no sé si me entendió algo o no, os dejo para que podáis leerlo ahora tranquilamente, el micro que leí en la quedada de la que ya he hablado en la entrada anterior.

Aunque trabajan a pocos metros nunca han cruzado palabra. Un mundo las separa. Pilar, dueña de una boutique, siempre viste de marca, y cualquiera de sus complementos conlleva un nombre con muchos ceros. En el caso de María hablar de trabajo parece ofensivo. Ataviada con vestido azul, pañuelo rojo y deportivas, mendiga ayuda.

Desde que el lunes Pilar reparó en María vive mortificada. Ayer, intentando calmar su conciencia se acercó, le entregó una bolsa y, sin intercambiar palabra, se marchó.

Hoy cada vez que Pilar ve a María con su nuevo pañuelo azul sonríe orgullosa ¡Ahora sí va conjuntada!

domingo, 15 de mayo de 2011

Lo increíble de lo increíble

Bueno pues al fin llegó. Después de muchos preparativos ayer tuve la suerte de juntarme con casi una treintena de microrrelatistas y disfrutar de un día en el que no faltó de nada. Primero lectura de microrrelatos en la libreria Tres Rosas Amarillas, después comida en la Casa de León y por último visita a la exposición de Clara Varela en El Café Comercial.

Sin embargo lo mejor de todo fue el haber podido conocer a tanta buena gente de la que hasta ahora sólo tenía referencias por medio de sus blogs. Espero que el año que viene se repita esta experiencia porque yo desde luego quedé encantado con ella.

Gracias a todos.

P.D. Os dejo con el improvisado microrrelato que surgió en la comida. En él cada uno de los comensales contribuyó con una palabra, y al final el camarero colaboró dándole al micro el título que encabeza este entrada: Lo increíble de lo increíble

"La madeja enredada con todo voló libremente sobre la montaña cuando fue hacia el lugar de la historia. Entonces sintió necesidad y quiso estornudar: ¡atchis! Desmelenada, rodó hasta el dinosaurio"

lunes, 9 de mayo de 2011

Suspiros



Llegó hace un año, obligado por la necesidad, pero todavía añora los olores y sabores que quedaron atrás. Sólo chapurrea el nuevo idioma, y ni se acostumbra al clima, ni a la comida, y mucho menos a las miradas despectivas recibidas por ser extranjero.

Ahora, junto a sus compañeras inseparables, tristeza y pena, cuenta las horas que faltan para acudir el domingo a ese bar que es su segunda casa. Allí cuando el tocadiscos reproduce esos acordes que consiguen erizarle el vello, y a pesar del nudo en la garganta, tararea emocionado el pasodoble: “Quiso Dios, con su poder…”

martes, 3 de mayo de 2011

Sueños asegurados


Desde que ha alcanzado su actual posición han dejado de preocuparle todos esos asuntos que a otros les impiden pegar ojo. Ahora que esos problemas se han convertido en simples menudencias sus ronquidos retumban acompañados de puertas blindadas, cientos de miles de euros, cámaras acorazadas y todo tipo de dispositivos electrónicos.

Y sin embargo no son esas sofisticadas medidas de seguridad las que a él le ofrecen la seguridad necesaria para dormir tranquilo cada noche. Es algo mucho más sencillo. Un pequeño pestillo le protege cuando descansa, arropado con una manta raída y mugrienta, en su colchón de cartones.

Justificar a ambos lados