jueves, 31 de marzo de 2011

Recursos humanos

A primera hora se encarga de mostrarte los sitios que quedan libres junto a la puerta del hospital. Después intenta venderte “La Farola” siempre con su cara más triste, independientemente de las noticias que incluya. Al caer la tarde monta su tenderete y te ofrece los últimos éxitos en música y cine.

Ni es aparcacoches, ni regenta un quiosco de prensa, ni sabría reconocer a Bardem o Bisbal, pero malvive con su pluriempleo callejero. Cada noche cuando se acuesta sobre los cartones y observa el cielo, huérfano de estrellas, se pregunta cuánto tendrá que esperar hasta encontrar la suya.


martes, 29 de marzo de 2011

Fantasmas terrenales

Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada y esos inconfundibles goterones amarillos. Quizás tengan razón quienes cuentan que cuando alguien querido muere repentinamente se queda un tiempo entre nosotros hasta alcanzar el descanso eterno, y es que desde que falleció papá los sucesos inexplicables se repiten. No sé si contárselo a mamá, ayer encontré varias colillas en el cenicero y el As en el salón. Ahora escucho que de su habitación sale el inconfundible sonido del Carrusel Deportivo, pero cuando entro y veo a mamá con esos enormes calzoncillos dejo de creer en los fantasmas.

jueves, 24 de marzo de 2011

Sin escrúpulos

Arrastra su carrito en dirección al mercado, ajena a las prisas de los demás por regresar a casa. Nada más llegar inicia su ritual diario de comprobar puesto por puesto la mercancía que aún queda por vender. Ya no le importa si la fruta es de temporada o si los tomates o el pescado están por las nubes. Actualmente sus prioridades son otras.

Tras repasar todos los puestos sale y se sienta a esperar. Paradójicamente cuando echan el cierre es cuando comienza a seleccionar su cena. Caducado, pocho o defectuoso son palabras que dejaron de tener significado para ella.

martes, 22 de marzo de 2011

Amor en metálico



Julia siempre soñó con un amor de los de “para toda la vida”. Pese a lo que fue encontrando siguió buscando con ahínco sabedora de que tarde o temprano aparecería.

A los treinta conoció a David, dependiente en una joyería. Segura de que era el hombre esperado le prometió todo el amor imaginable para conseguir una relación fuerte y duradera. El aceptó encantado y le explicó que gracias a su oficio se había labrado un corazón de oro, sólo para ella, y que forjarían una relación de acero.

Al año de casarse ella se compró un detector de metales.

miércoles, 16 de marzo de 2011

La vida a sorbos


Se amaron durante horas hasta saciarse. Entonces ella sacó el cava reservado para la ocasión, había llegado el momento. Bebieron con ansia la primera botella, descorcharon otra y siguieron bebiendo.

Ella fue la primera en dar muestras de que el final se acercaba. A los pocos minutos sus ojos se cerraron y su rostro comenzó a desdibujarse. Él la abrazó y esperó su turno.

Cuando amaneció ambos yacían inmóviles.

Horas después ella despertó resacosa, él nunca más lo hizo. Hoy ella tiene cuatro ceros más en su cuenta corriente y un cero a la izquierda menos en su vida.


lunes, 14 de marzo de 2011

Melomanía



Siempre había sido un enamorado de la música. Desde pequeño, cuando necesitaba tomar una decisión importante, encendía su tocadiscos y se sentaba a escuchar hasta obtener la decisión más adecuada.

Músico fracasado, no dominaba ningún instrumento y eso siempre le había pesado. Pasados los años descubrió que tampoco le hacía falta. Tras alcanzar las más altas cotas de poder, el general comprobó que con la simple ayuda de su pluma podía conseguir que la música sonara. Cada vez que garabateaba aquella firma retorcida en algún papel oficial una melodía de desesperación, miedo y desolación se instauraba en el país.

jueves, 10 de marzo de 2011

Amor traicionero



Sus relaciones amorosas fueron una desgracia continua.
Purificación, su primer romance, descubrió al poco de conocerle su vocación al servicio del Señor.
Años después Mónica L., su secretaria, le plantó en el altar para casarse con el Director General.
Con cuarenta cumplidos, Paloma voló con su profesor de salsa.
Tras casarse, Margarita, su esposa, decidió que aquel jovencito regara su jardín y no el del chalet.
Cuando ya había renunciado al amor conoció a Esperanza, su alma gemela. Cupido ansioso por hacer triunfar el amor lanzó su flecha.
A él le alcanzó en el corazón, ella murió de pena.

Nota. - Hoy toca microrrelato por partida doble. En mi otro blog cuelgo hoy el microrrelato "Mamá" de Javier Puebla. No te lo puedes perder.

lunes, 7 de marzo de 2011

Ganarse la vida


La lista del paro continúa sumando nombres y mientras tanto las calles de las grandes ciudades, con prisa y sin pausa, siguen recogiendo a nuevos inquilinos que se mezclan con los habituales: estatuas humanas, manteros, cantantes, vendedores de mecheros, llaveros o flores, “perrifláuticos”, faroleros subsaharianos, lisiados de cuento, tullidos de corazón, músicos profesionales y simples aficionadillos, aprendices de poetas, trileros, malabaristas, titiriteros, mimos, pedigüeños profesionales, pintores de brocha fina, caricaturistas, chinos con su "palaguas", magos, repartidores de panfletos, minuteros, los compro-oro,... Todos ellos con un anhelo común, despertar una mañana y ver que al fin la vida les sonríe.

viernes, 4 de marzo de 2011

A degüello

¿Por qué me mira así? Son todas iguales.

Si ya lo decía mi padre: “Fito no te encariñes de ninguna de ellas porque al final te lo harán pasar mal” Y ahora mírala, intentándome camelar en el último momento.

Pero a mí me da igual que ponga esos ojitos lastimosos, estaba avisada y sabía cómo iba a acabar.

Fito coge el cuchillo, recién afilado, y actúa con precisión milimétrica sobre la garganta. Casi al momento la sangre comienza a regar la estancia. Entonces, acongojado por los balidos, decide marcharse sabedor de que en unos días no probará la carne.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Viajera en el tiempo


Tras soportar una semana de torturas Luzdivina seguía firme en su declaración: “Abrí los ojos y vi cómo aquella sardina, ataviada con casulla, paraguas y bonete, se comía, con cuchillo y tenedor, a aquel monaguillo…”

Tras las protestas del Tribunal lo último que se le escuchó decir fue “…LSD”

El inquisidor fiscal del Santo Oficio dio por terminado el interrogatorio y aseguró que aquellas tres letras escondían una invocación diabólica: Lucifer-Satán-Demonio.

El veredicto fue tajante, Luzdivina tenía alteradas sus facultades mentales, lo que se manifestaba en delirios, alucinaciones, trastornos del ánimo, insomnio e irritabilidad.

Fue acusada formalmente de brujería.


Nota.- Este microrrelato ha participado, sin éxito, en el concurso de Micorrelatos de Abogados del mes de febrero. Las palabras que había que utilizar eran: Interrogatorio, Tribunal, Sardina, Paraguas, Monaguillo


martes, 1 de marzo de 2011

En 99 palabras cumple un año...

...y lo celebra con un micro de sólo 21 palabras.

Pues eso, que la cabezonería mía de escribir microrrelatos que tuvieran sólo 99 palabras, ni una más ni una menos, ya ha cumplido un año. Realmente no pensaba que mi recién nacida vocación fuera a dar para tanto, y ahora pasado un año, al hacer balance, veo que he conseguido mucho más de lo que esperaba.

Durante este año algunos microrrelatos míos han salido publicados en las revistas literarias: En sentido figurado, A contrapalabra y Narrativas. Otros han aparecido en el libro "Cazando moscas" e incluso el año me he dado para autoeditar mi primer libro en el que se incluyen los cien primeros micorrelatos que he escrito, por lo que creo que para ser un novato en este mundillo no está nada mal.

Lo de continuar con este blog, y con los micros contados en 99 palabras no sé hasta cuando durará por eso ya estoy probando con otro tipo de historias. Hoy, como excepción, os dejo con este micro que fue seleccionado como finalista en el Cuenta 140 bajo la temática de "El bisturí".

Espero que os guste. Gracias por estar ahí.

"Acomplejada por su extrema fealdad, acudió a un especialista. El cirujano, pese a sus esfuerzos, fue incapaz de trasplantarle el alma"