lunes, 31 de enero de 2011

Identidades trastornadas

Hacía un año que Raquel apareció en la vida de Julia. Aunque al principio se soportaban, últimamente su relación se había deteriorado.

Su rivalidad fue aumentando y esto fue fraguando una idea en la cabeza enferma de Julia: aunque le doliera hacerlo, la mejor manera de romper su unión, de perderla de vista para siempre, era acabar con ella.

Cuando volvieron a encontrarse, Julia, sin remordimiento alguno, se valió de un cuchillo para acabar de cuajo con la relación.

Hoy siguen discutiendo cada vez que coinciden, pero ahora lo hacen soportando el agobio y las apreturas de un nicho.

viernes, 28 de enero de 2011

Banquete subterráneo

Puntuales una vez más a la cita, fueron reuniéndose dispuestos a saciar su apetito insaciable. No faltó ni uno sólo de ellos, y es que un banquete como aquel era una invitación demasiado tentadora como para querer desecharla.

Sin necesidad de protocolos, y sin tiempo que perder, cuando vieron que todo estaba a punto, se lanzaron a degustar la comida con gran deleite. No siempre podían disfrutar de delicias como las de aquel día, y aquel cuerpo fibroso, de regusto amargo, fue devorado con ansia caníbal.

Cuando ya sólo quedó la madera, arrastrándose, volvieron satisfechos a sus oscuros agujeros.

martes, 25 de enero de 2011

Amor platónico

Siempre sale la primera de casa, no quiere llegar tarde. Hasta su familia se extraña de ese repentino amor al colegio. Mucho antes de que llegue el profesor Ana le espera sentada en su pupitre, pese a ser un amor imposible se resiste a aceptarlo.

Para llamar su atención se estudia al dedillo la lección para saber todas las respuestas. Al terminar acude a su mesa con cualquier excusa, sólo para estar aún más cerca.

Javier no sospecha. Por eso sigue regalándole un dulce beso cuando Ana se marcha. Nadie se extraña, es lo normal entre padre e hija.


NOTA.- Aprovecho esta entrada para presentaros un blog que acaba de nacer: "Palabras preci(o)sas", un lugar en el que podrás encontrar palabras hermosas, palabras justas para relatos concentrados. Os lo digo de buena tinta ya que su creadora es Sara NY, mi mujer.

viernes, 21 de enero de 2011

Papeles invertidos

Tras una exitosa trilogía, el protagonista decidió rebelarse frente a su creadora. Estaba hastiado de tener sólo sexo con su mujer, y poco, mientras que los villanos se hartaban de seducir capítulo tras capítulo.

El órdago fue claro: o en el próximo libro tenía mayor libertad sexual o se dejaba asesinar a las primeras de cambio.

Un año después se publicó la nueva entrega, pero inexplicablemente el protagonista se suicidaba en las primeras páginas, superado por las nuevas exigencias de la trama.

Si ya era malo lo de la fidelidad, peor era que se dudara de sus inclinaciones sexuales.


lunes, 17 de enero de 2011

Camino al matadero

El despertador sonó a la hora de siempre, se levantó, y repitió la rutina de los últimos cuarenta años. Se duchó, desayunó, besó a su mujer y salió a la calle. Hasta ahora era un día como cualquier otro, hasta que fue cruzándose con gente con la que nunca coincidía.

Tras diez minutos de caminata llegó y vio a aquella muchedumbre, cabizbaja, esperando resignadamente. Sintió un miedo atroz: nunca imaginó estar allí. Pidió su turno, y se puso a esperar, no había vuelta atrás. Completamente resignado leyó aquel cartel con las cuatro letras que ya nunca le abandonarían: INEM.


NOTA.- Recientemente han aparecido publicadas en la revista digital Narrativas (Enero-Marzo 2011) seis de mis microrrelatos (págs. 111 y 112). Si quieres leerlos y saber un poco más de mí puedes pinchar en el siguiente enlace: Descargar Narrativas.


viernes, 14 de enero de 2011

Vuelo libre

La joven sirvienta de la calle de la Bolsa caminaba pausadamente por Mayor. Al llegar al cruce con Bailén giró y vio aquella inmensa mole de hierros esperando su decisión.

Se acabaron las broncas de los señores; su novio del alma, aquel que le prometió amor eterno, ya podía disfrutar de la otra sin temor alguno. Avanzó unos pasos más y se asomó. Observó los interminables tejados de ese Madrid que no supo quererla y comprendió que no había marcha atrás, por una vez sería aquí la primera en algo.

Un segundo después se sintió libre como un pájaro.


NOTA.- Si no eres de Madrid es posible que no entiendas esta historia por lo que te dejo este enlace a mi otro blog por si te ayuda en algo.

martes, 11 de enero de 2011

Reciclaje

Melquíades Cortázar, el barbero de la calle Cuchilleros, salió descorazonado de su visita al médico: le acababan de diagnosticar Parkinson. Aunque él ya lo sospechaba no quería admitirlo, era demasiado joven para tener esa jodida enfermedad.

Cabreado consigo mismo, con la vida, con el mundo, no sabía qué hacer. Un barbero con Parkinson no era el mejor reclamo para el negocio.

Tras sopesarlo bien, semanas después montó un negocio de comida rápida. Poco a poco los clientes de la barbería fueron desapareciendo, pero la hamburguesería fue un éxito rotundo. No había carne más sabrosa que la que vendía Melquíades.

miércoles, 5 de enero de 2011

Te ofrezco un buen regalo de Reyes

Ya están aquí. Justo ahora están dando de comer a sus fatigados caballos, y en pocas horas comenzaran a repartir ilusiones a niños y mayores. Si aún no tienes decidido qué regalar mañana o quieres darte un capricho, hoy te voy a ayudar a salir de dudas, quizás yo tenga el regalo que necesitas.

Acabo de autoeditar con Bubok mi primer libro titulado En 99 palabras. En él he publicado los cien primeros microrrelatos que he escrito, todos ellos contados como siempre en 99 palabras, ni una más, ni una menos.

El libro incluye más de treinta microrrelatos inéditos y cuesta 10
Si alguno está interesado en comprarlo tenéis dos posibilidades.

1.- Comprarlo directamente en Bubok que con gastos de envío y seguros de envío sale por unos 21€ aprox. Para ello tenéis que pinchar el siguiente enlace: Comprar en 99 palabras.

2.- Mandarme un e-mail (molinamgh@gmail.com) y yo os lo haré llegar a vuestro domicilio, o bien por correo ordinario (12€), o bien por correo certificado (14€).

lunes, 3 de enero de 2011

De vuelta

Después de los gritos, las lágrimas y el portazo sólo recuerda el haber recorrido cientos de kilómetros sin destino alguno. De repente todo dejó de ser conocido, las amplias autopistas se convirtieron en una estrecha carretera y los faros de los coches dieron paso a una irresistible luz al final del camino. Quiso avanzar hacia ella pero en el último instante decidió regresar.

Al abrir los ojos vio unos tubos que le recorrían el cuerpo de arriba a abajo, y sintió un frío desconocido que le calaba hasta los huesos. Se sintió extrañamente vivo. Pese a ello decidió quedarse.