lunes, 28 de junio de 2010

A buen entendedor ...

Pese a que ya han pasado dos años sabe que lo volvería a hacer, no tiene duda alguna. Encerrada en aquella celda recuerda hasta el más mínimo detalle de lo sucedido. Cuatro palabras: “¿Qué tal tu hija?”, bastaron para desencadenar la tragedia. El intento de diálogo al cruzarse por la calle acabó antes de empezar, un spray rociado en la cara y una piedra directa a la sien bastaron. Trastorno mental transitorio más nueve años y medio de cárcel a cambio de una vida. La tranquilidad del deber cumplido a cambio de una existencia rota casi antes de comenzar.

viernes, 25 de junio de 2010

Sin

MEl mendigo sin brazos que agita el vaso de plástico pidiendo para comer; el inmigrante sin papeles que patea la ciudad buscándose la vida; el matrimonio sin suerte ni liquidez que acaba desahuciado bajo un puente; el parado sin familia a la que acudir cuando su mujer se largó con sus hijos y aquel supuesto amigo; el muchacho sin nadie a quien contar las penas salvo al cartón de Don Simón. Todos ellos sin futuro, compartiendo cama bajo el cielo estrellado, objetivo de una pandilla de muchachos sin escrúpulos y sin corazón que disfrutan sintiéndose los jueces del mundo.

miércoles, 23 de junio de 2010

Negociando cariño

Acurrucados bajo las sábanas Javier le cuenta a Nines las novedades diarias: el trabajo va de mal en peor, su espalda amenaza con troncharse en cualquier momento, y a Mateo, el más pequeño de los niños, hoy le salido el primer diente. Nines escucha atenta todos los detalles mas pese a estar a gusto no puede evitar echarle, de vez en cuando, un vistazo fugaz al reloj: ya queda menos. Unos billetes cambiando de manos consiguen un acuerdo beneficioso para ambos, ella se siente persona durante una hora y él al fin consigue que alguien le escuche y atienda.

lunes, 21 de junio de 2010

Milagros

Hace tiempo que aquí nadie cree en los milagros. Lo veo en sus caras, falseando continuamente la verdad. Es duro ver cómo un ser querido pierde sus mejores años postrado en una cama, pero aún lo es más si eres tú esa persona. Desde que la conocí he comenzado a creer en los milagros y esa certeza me permite “vivir” estos últimos días de otra forma, seguro de que el final está próximo. Ella ha venido hoy y ha puesto todo en marcha, al fin mi único anhelo se hará realidad. Os estaré esperando, por favor no tengáis prisa.

jueves, 17 de junio de 2010

Enlaces


Esa mañana el jolgorio en la puerta del juzgado superaba al habitual. Los amigos de Ndiaye, ataviados con sus mejores galas, reían y cantaban esperando impacientes su llegada. No les importó que no acudiese ningún familiar de Carmen, ni tan siquiera les molestó la frialdad de la pareja al llegar al juzgado. Hoy era el día y había que celebrarlo. Finalizados los trámites la pareja salió a la calle agarrada de la mano, pero sólo un instante después se separaron. Fue la última vez que se vieron, desde entonces ella es algo menos pobre y él mucho más libre.

lunes, 14 de junio de 2010

Ruidos


Cada vez que llegaba la hora acostarse comenzaba su tortura. Mientras que Carlos se dormía casi al instante Isabel era incapaz de pegar ojo con aquel repetitivo ruido martilleándole el cerebro. Tras varios meses intentando obviar el tema, Isabel decidió que todo tenía un límite. Hasta ahora había preferido callar porque no quería que él se ofendiera pero de hoy no pasaba, debía saber el calvario que estaba viviendo. Aquella noche antes de que comenzara con sus ronquidos Isabel le dijo a Carlos: “Cariño estoy harta, o compras esas dichosas pastillas azules o le compras ¨3en1¨a los vecinos”.

jueves, 10 de junio de 2010

Golpe


Apuraron el último cubata, se abrazaron para insuflarse ánimo, y montaron en el coche. Con la música a tope se lanzaron como posesos por las calles ignorando semáforos y demás señales de tráfico. Al llegar al sitio convenido se hizo el silencio. Aminoraron la marcha hasta asegurarse de que nada podía fallar: llegó el momento. Entonces aceleraron, pusieron el todoterreno al máximo de revoluciones y sólo cinco segundos después, tras un brutal impacto lograron su objetivo. A los pocos minutos disfrutaban de su particular paraíso con los bolsillos repletos de joyas y una nueva muesca en sus fichas policiales.

lunes, 7 de junio de 2010

Cena fría

La cena se enfriaba en la mesa. Daba igual la hora a la que la sirviera porque últimamente el resultado era el mismo: por tercera noche consecutiva los platos se quedaban intactos en la bandeja. No acababa de comprender porqué él seguía haciéndole aquel desprecio, ya estaba empezando a cansarse de aquella ridícula situación. Entró en la cocina y comprobó de nuevo que los envases seguían vacíos, ni paroxetina, ni trankimazin, ni tan siquiera sumial. Al volver al salón vio que todo seguía tal cual, la cena sin tocar y él tumbado en la alfombra junto a aquel cuchillo.